La Casa Blanca esconde a Biden

Las apariciones del presidente en actos con los medios organizados por el equipo de comunicación del Ejecutivo son los menos numerosos de sus predecesores.

El equipo de Comunicación de la Casa Blanca tiembla cada vez que Joe Biden va a presentarse ante la prensa. Sus lapsus, tropiezos y otros síntomas de senilidad continuos -como lo sucedido durante el 80º Aniversario del Día D en Normandía- han llevado a los responsables de la imagen del Ejecutivo -y del Partido Demócrata- a limitar al máximo la exposición organizada ante los medios. Hasta el punto de que se trata del presidente que menos ruedas de prensa ha dado desde Ronald Reagan, menos entrevistas ha concedido y el que más tardó en hacer su primera comparecencia ante los periodistas.

Así se desprende de la investigación de Martha Joynt Kumar, catedrática emérita de Ciencias Políticas de la Universidad de Towson y directora del Proyecto de Transición a la Casa Blanca, que ha estudiado las interacciones con los medios de los distintos presidentes desde Gerald Ford. La investigadora divide éstas en tres categorías: ruedas de prensa (sesiones formales en las que los periodistas lanzan preguntas al presidente y, con frecuencia, a otro dirigente extranjero), entrevistas (exclusivas para periodistas) y lo que ella denomina "sesiones informales de preguntas y respuestas" (instancias en las que el presidente responde a las preguntas de los periodistas tras un acto o situaciones similares).

Biden, el presidente que menos conferencias de prensa en solitario ha ofrecido

Según su estudio, Biden es el presidente que menos ruedas de prensa ha realizado (hasta el 30 de abril de 2024) desde Ronald Reagan. En los tres años y medio que lleva de mandato, apenas ha ofrecido 34 comparecencias ante los medios. Donald Trump atendió a los medios oficialmente hasta en 97 ocasiones (la mayoría de ellas en su último año en la Casa Blanca), y Barack Obama, 71. El líder del Ejecutivo que más conferencias sumó fue George Bush padre, que alcanzó las 127, le sigue Bill Clinton, con 121. El último es Reagan, con apenas 23.

Desde el American President Project (APP), añaden otro dato: el número de ellas que el presidente da solo o acompañado. En este caso, APP se remonta hasta la Presidencia de Calvin Coolige, en 1923. Según sus registros, Biden ha protagonizado 14 comparecencias en solitario, el que menos ha ofrecido de todos. Su predecesor inmediato y rival en las urnas alcanzó las 44 (la mayoría de ellas en su último año de mandato).

Menos entrevistas, más encuentros informales

El segundo de los registros es aún peor para Biden: se trata del presidente que menos entrevistas ha concedido a medios de comunicación. El actual líder del Ejecutivo apenas ha acudido a los platós en 118 ocasiones, frente a las 327 de Trump. El líder absoluto en este campo, no obstante, es Obama, que participó en 479 ocasiones. El segundo que menos veces utilizó este formato para hacer llegar sus mensajes a los ciudadanos fue Bush hijo, que fue entrevistado 144 veces. Reagan, que cerraba la lista anterior, concedió, sin embargo, hasta 218.

Sin embargo, Biden es el segundo presidente en el número de encuentros informales y espontáneos con la prensa, que no puede controlar el equipo de comunicación y depende de la voluntad del interpelado de acercarse o no a los medios que esperan a la entrada o salida de un acto o en el camino del mandatario. Con Trump como líder absoluto en este campo (623), el actual inquilino de la Casa Blanca ha respondido a las preguntas de los medios en 570 ocasiones. No obstante, en muchas ocasiones el presidente actual protagonizó momentos embarazosos o dejó a los periodistas con la palabra en la boca mientras se alejaba de ellos.

La Casa Blanca asegura que se trata de una estrategia de comunicación integral y moderna

Sin embargo, desde el equipo de comunicación de la Casa Blanca, niegan que se trate de una estrategia de ocultación. Según las declaraciones del vicesecretario de Prensa, Andrew Bates, se trata de una estrategia de comunicación integral y moderna, de acuerdo con un informe de The Washington Post.

El presidente Biden está llevando su mensaje al pueblo estadounidense a través de una estrategia de comunicación digital y agresiva, moderna y global que pone de relieve cómo está luchando por las familias y sus valores, a través de frecuentes idas y venidas con el cuerpo de prensa de la Casa Blanca, entrevistas intensificadas y discursos por todo el país, así como conversaciones con los estadounidenses de a pie, creadores de contenido digital y podcasts. Está hablando directamente a todo el país sobre la construcción de una economía centrada en la clase media en lugar de MAGAnomics y la protección de nuestras libertades del extremismo, incluso a través de entrevistas que han ido desde sentadas con el New Yorker, Pro Publica, y Fareed Zakaria GPS, a llamadas a las estaciones de radio negras y latinas en todo el país, a todas las redes de difusión.