Hunter Biden intentó reunirse con un “dealer” horas antes de comprar el arma del caso

Según el Daily Mail, el número del distribuidor de drogas coincide con el teléfono del convicto Eladio Otero Jr.

Hunter Biden, hijo del presidente Joe Biden, intentó coordinar una reunión con un “dealer” horas antes de comprar un revólver calibre 38 supuestamente mintiendo en un formulario federal sobre su adicción a estupefacientes, según mensajes de textos revelados en el Tribunal Federal de Distrito de Estados Unidos en Wilmington, Delaware.

En la noche del 11 de octubre de 2018, Hunter Biden le dijo a un contacto en su teléfono: “Reúnete conmigo en 7/11 a las 3”.

Hunter Biden aparentemente se refería a la tienda 7-Eleven.

El hijo de Joe Biden había intentado durante dos días seguidos concertar una cita con la persona, que estaba agendada como “Q”. No está claro si Hunter Biden logró, finalmente, concretar la reunión.

En otro mensaje un día antes, enviado por la tarde del 10 de octubre, Hunter Biden escribió a su contacto: “¿Puedes reunirte conmigo @ 7/11 ahora?”. Esta persona, agendada como “Q”, simplemente respondió que no podía llegar de inmediato.

Si bien los mensajes no significan nada por sí solos, el tabloide británico DailyMail.com reveló que el contacto de Hunter Biden es un dealer que el año pasado había sido condenado por facilitar una conspiración de drogas.

Según el Daily Mail, el número del distribuidor de drogas coincide con el teléfono del convicto Eladio Otero Jr.

El tabloide reveló que Otero fue condenado en 2023 por “uso de un dispositivo de comunicación para facilitar una conspiración de drogas”, en un caso federal supervisado por el fiscal especial David Weiss que también lidera el caso federal contra Hunter.

El Daily Mail, citando un informe de la Policía de Maryland, también reveló que Otero fue condenado en 2010 por una agresión tras ser detenido por un robo a mano armada en 2007 donde sostuvo un cuchillo en la garganta de la víctima mientras su cómplice apuntaba con una pistola a la cabeza de otro hombre.

Los mensajes enviados a Otero fueron el tema central de una breve comparecencia de refutación de la agente del FBI Erika Jensen, llamada al estrado por los fiscales para refutar el argumento de la defensa de que Hunter no estaba consumiendo drogas en el momento en que compró el arma en cuestión.

El fiscal Derek Hines dijo que Hunter se refirió a la tienda en cuestión “tanto antes como después de la compra del arma”, lo que sugiere que era su locación habitual para comprar droga.

Sin embargo, el abogado defensor Abbe Lowell señaló que los mensajes de antes de la compra del arma no tenían datos de localización y, por ende, no se podía saber si hubo reunión o la intención de esta.

“¿Iba a reunirse con Q o a tomar un café?”, preguntó el abogado defensor a Jensen en un momento dado.

“No lo sé”, replicó la agente. “No tengo más contexto”.

Sin embargo, otro correo electrónico recuperado del disco duro de Hunter Biden de su ordenador portátil también muestra que el hijo del presidente retiró 800 dólares de su cuenta corriente de Wells Fargo la noche del 11 de octubre.

Esto coincide con el testimonio de la exnovia de Hunter, Zoe Kestan, quien afirmó que Hunter sacaba sumas grandes de efectivo de forma rutinaria para comprar drogas.

Hunter es acusado en total de tres delitos, incluyendo mentir en un formulario federal de compra de armas de fuego. Al hijo del presidente se lo acusa de mentir en una declaración jurada sobre su adicción y poseer ilícitamente un arma de fuego.

Este lunes, tras los alegatos finales de la Fiscalía y la defensa, el jurado, compuesto por seis hombres y seis mujeres, comenzó las deliberaciones a las 15.33 horas.