Esta es la verdad detrás de los túneles en la sinagoga de Brooklyn: no es lo que pensabas

Tras el descubrimiento del espacio subterráneo clandestino, surgieron varios rumores sobre lo que motivó la construcción del pasadizo, pero un nuevo informe aclara las interrogantes.

La reciente noticia sobre el descubrimiento de un túnel clandestino debajo de la sinagoga sede mundial de la organización judía Jabad-Lubavitch, ubicada en Nueva York, y el posterior arresto de jóvenes intentando impedir su destrucción, ha desatado grandes interrogantes sobre la creación y motivación detrás de este pasadizo subterráneo.

Después de que se revelara la existencia del túnel secreto surgieron varios rumores sobre secuestros infantiles por parte de sectas y otras teorías sobre la supuesta motivación detrás de la construcción del espacio subterráneo.

Sin embargo, según un reporte del Daily Mail, nada de esto sería cierto. Fueron unos jóvenes seguidores del grupo judío jasídico Jabad-Lubavitch en Brooklyn quienes tomaron la iniciativa de expandir su sinagoga, localizada en 770 Eastern Parkway.

Según contaron algunos jóvenes de la comunidad al Daily Mail, que son seguidores del rabino Menachem Mendel Schneerson —quien fue líder de la organización Jabad-Lubavitch, y quien entre sus seguidores es considerado un mesías—, su intención era cumplir la voluntad del antiguo jerarca, fallecido en 1994.

Los jóvenes explicaron que Schneerson quería que sus seguidores expandieran el sitio sagrado, que también era su casa y hoy es la sinagoga.

Los miembros jóvenes de Jabad-Lubavitch estaban frustrados por la supuesta falta de voluntad de los líderes de la sinagoga para ampliar el lugar y comenzaron a derribar paredes de manera independiente, conectando la sinagoga, que ya abarca dos edificios, con un tercer edificio adyacente que se encuentra actualmente en disputa legal con los líderes de Jabad.

El proyecto no autorizado salió a la luz en diciembre tras las quejas de los vecinos y la intervención de los propios líderes de la sinagoga. Sin embargo, las tensiones aumentaron recientemente cuando unos trabajadores llegaron al lugar para rellenar el túnel ilegal y varios jóvenes intentaron impedirlo. La situación se volvió tan compleja que la policía de Nueva York tuvo que intervenir e incluso fueron arrestadas a varias personas como resultado del incidente.

Poco después, el director de comunicación de Jabad, Motti Seligson, publicó un comunicado calificando a los jóvenes de “extremistas” y criticando que debido a sus acciones ahora el edificio está cerrado y a la espera de una revisión de seguridad estructural”.

A pesar de esto, un guía turístico de Jabad dijo que la mayoría de los miembros en realidad están a favor de la expansión, pero critican la manera en que los jóvenes llevaron a cabo el proyecto. "Miles de personas vienen aquí cada año. Es imposible que todos quepan, especialmente durante las fiestas navideñas; estamos hablando de 5 o 10.000 personas apretujándose aquí. Yo he estado aquí (...) Es muy, muy difícil. Todo el mundo sabe que con el tiempo la expansión irá por este camino ", afirmó.

Antes de morir, el rabino Schneerson había dejado una doctrina de la ampliación de la sinagoga, que era su residencia y hoy es considerada un recinto sagrado para los más de 90 mil miembros de Jabad-Lubavitch.