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VOZ

De la 'ola roja' al 'tsunami azul', así llegaron los partidos mayoritarios a las midterms de 2022 y 2026

Los demócratas afrontan la cita con las urnas con euforia dada la enorme distancia que las encuestas dan a sus candidatos para acabar con la trifecta republicana de las últimas elecciones. Hace cuatro años, los sondeos que pronosticaban una barrida republicana acabaron con una víctoria pírrica y un regusto amargo a los conservadores.

El voto anticipado en persona comenzó el 20 de octubre en Nevada/ Caitlin Wilson

Cartel indicador para votarAFP

Israel Duro
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4 minutos de lectura

"De la ola roja a la boda roja". La referencia de Ben Shapiro al memorable capítulo de Juego de Tronos resume perfectamente lo ocurrido hace ahora cuatro años con el Partido Republicano en las midterms. Ahora, no es una ola lo que se anuncia, sino un "tsunami" -en palabras de Gavin Newsom- y del signo contrario a la ocasión anterior.

Con la inflación desbocada, una invasión fronteriza de millones de inmigrantes ilegales que eran liberados dentro del país, la economía apuntando a una posible recesión, el wokismo imperando a sus anchas, el crimen desatado y con fiscales progresistas más preocupados por el delincuente que por las víctimasy un presidente que daba signos de no estar capacitado para ocupar el cargo debido a sus lapsus y dificultades en cada una de sus apariciones públicas, todo apuntaba -y las encuestas así lo indicaban- a un cambio de signo.

Sin embargo, la victoria republicana final, que se presumía épica, apenas fue pírrica. Los conservadores consiguieron la mayoría en la Cámara de Representantes, pero no obtuvieron los 51 escaños que les habrían permitido tomar el control del Senado.

Los demócratas sorprendieron con 213 escaños, cuando no esperaban llegar a los 200

De hecho, las divisiones internas entre las corrientes del GOP en la Cámara hicieron que la elección de Kevin McCarthy como speaker fuera una odisea que necesitó multiples votaciones. Es más, el líder de la minoría demócrata, Hakeem Jeffries, sustituto de Nancy Pelosi, se convirtió en una de las personas que más votos ha recibido en la historia para sostener la gavela con la suma de todos los intentos de nombrar a un nuevo presidente de la Cámara.

Los sondeos genéricos daban una ventaja de entre 2 y 5 puntos a los republicanos en la Cámara Baja, según recoge el agregador Real Clear Polictics, pero el resultado final fue mucho más decepcionante, sobre todo porque el número de escaños esperado era superior debido a los enfrentanientos por cada uno de ellos.

Los conservadores consiguieron 222 asientos para una mayoría de 218, mientras que los demócratas resistieron con 213, notablemente por encima de lo esperado, puesto que muchas de las encuestadoras más fiables auguraban que el Partido Azul no alcanzaría siquiera los 200 escaños.

Los demócratas consolidaron su mayoría en el Senado

En la Cámara Alta, ambas formaciones llegaban con 50 senadores (los demócratas con 48 y los asientos de los independientes Bernie Sanders y Angus King que votaban con ellos). La previsión era que los republicanos consiguieran el control de la Cámara, que en esos momentos el Partido Azul manejaba gracias al voto de desempate de la vicepresidenta Kamala Harris. Sin embargo, lograron consolidar su mayoría al conseguir 51 asientos por 49 del GOP.

En esta ocasión, de nuevo asistimos a unas encuestas que presentan a un partido en la cresta de una ola, o un Tsunami, como apunta Newsom. Según RCP, los demócratas parten con una ventaja de 8,8 puntos de media sobre sus rivales.

Una derrota por 4 puntos, la previsión más optimista para un GOP que marcha casi 9 puntos por detrás en las encuestas

La encuesta más optimista para los conservadores del último mes es la de Harvard-Harris del 26 de octubre, que apunta a una derrota por tan sólo 4 puntos. Para ver un sondeo que augurara una victoria republicana hay que ir mucho más atrás: a finales de agosto, cuando la misma encuestadora auguraba un triunfo rojo por dos puntos.

El control del Senado está en el alambre, con plazas fuertes tradicionalmente rojas, como Texas, en riesgo de cambiar de manos por primera vez en décadas. La mejor baza para los conswervadores es el perfil de candidatos radicales, como el propio Talarico en Texas, o Abdul El-Sayed en Michigan, que podrían echar para atrás a votantes moderados.

Por ejemplo, la rival en las primarias de El-Sayed ya ha anunciado que votará a su rival republicano.

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