Un juez desestima los cargos contra los exfuncionarios del FBI en el caso Hunter Biden
El magistrado Zia Faruqui calificó el proceso de "precipitado" y sin causa probable, cuestionando la falta de evidencias directas y el momento del anuncio a pocos días de las elecciones de mitad de mandato.

Hunter Biden-Robyn Beck/AFP.
Un juez magistrado federal desestimó este lunes la querella penal presentada contra Nikki Floris y Bradley Benavides, dos antiguos altos cargos de contrainteligencia del Buró Federal de Investigaciones (FBI).
Los exfuncionarios habían sido acusados por el Departamento de Justicia de rendir falso testimonio ante el Congreso sobre sus funciones en la investigación en torno a Hunter Biden.
En un contundente fallo oral dictado tras tres jornadas de audiencias probatorias, el magistrado Zia Faruqui recriminó a la Fiscalía la falta de fundamento en la acusación, señalando que el expediente carecía de causa probable para determinar la existencia de un delito.
Floris ejerció como analista principal en la oficina de campo del FBI en Washington, mientras que Benavides se desempeñó como subdirector adjunto de la División de Contrainteligencia.
"Sin motivo, sin evidencia directa, no tengo nada", afirmó Faruqui durante la sesión judicial. "No está ni cerca. No hay nada. Me preocupa profundamente lo que ha sucedido en este caso".
Inconsistencias procesales y el debate sobre el momento electoral
La causa penal estuvo marcada por severos cuestionamientos sobre el procedimiento implementado. La Fiscalía optó por recurrir a una querella criminal directa —un recurso reservado habitualmente para emergencias de seguridad nacional— en lugar de tramitar una acusación formal ante un gran jurado, intentando además incluir nuevos cargos mediante un escrito no juramentado a altas horas de la noche antes de la primera audiencia.
Durante el testimonio del agente especial del FBI Bryan Witt, asignado al caso, se reveló que las pesquisas se abrieron por indicación del director Kash Patel un día después de un discurso del presidente Donald Trump en julio.
En dicho mensaje, el presidente acusó a sectores de inteligencia de encubrir la injerencia extranjera en 2020 y ordenó iniciar acciones legales. Witt reconoció ante el tribunal el temor interno de que la investigación fuera percibida como una persecución política.
Asimismo, el juez Faruqui citó el manual interno del Departamento de Justicia, el cual desaconseja emprender acciones de procesamiento destinadas a incidir en el resultado de unos comicios. "Simplemente no había otro evento en el calendario, excepto las elecciones de mitad de mandato", remarcó el magistrado respecto a la premura con la que se incoó el expediente a semanas del 3 de noviembre.
Reacción de la Fiscalía y posibles vías de apelación
Pese al sobreseimiento dictado en el tribunal de distrito, el Departamento de Justicia conserva la facultad de recurrir la resolución ante el juez jefe del circuito o intentar formalizar una acusación formal mediante un gran jurado.
Un vocero del Departamento de Justicia manifestó el rechazo de la institución ante la decisión.
"El Departamento no está de acuerdo con la decisión del magistrado, la cual parece sugerir sorprendentemente que los altos funcionarios gubernamentales están inmunes a la rendición de cuentas por hacer declaraciones materialmente falsas al Congreso", señaló el portavoz en un comunicado enviado a CBS News, añadiendo que la entidad evalúa sus opciones legales respetando los hechos y la ley.
Por su parte, la defensa de los exfuncionarios celebró el cierre del proceso. "Esta causa nunca debió presentarse", declaró la abogada Margaret Donovan a las afueras del juzgado, enfatizando que los hechos y el rigor legal prevalecieron en la sala de audiencias.
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