AP se ampara en la Primera Enmienda para demandar a tres funcionarios de la Administración Trump tras perder el acceso a eventos presidenciales
La Associated Press le solicita al tribunal que emita una orden inmediata para detener la restricción.

Karoline Leavitt en la Sala de Prensa de la Casa Blanca
La Associated Press (AP) presentó una demanda el viernes por la tarde en el Tribunal de Distrito de Estados Unidos en Washington, DC, contra tres altos funcionarios de la Administración Trump.
Los funcionarios son la jefe de Gabinete, Susan Wiles, el subjefe de Gabinete de la Casa Blanca Taylor Budowich y la secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.
La agencia de noticias los acusa de violar la Primera Enmienda al restringir el acceso de sus periodistas a eventos presidenciales.
En el documento legal, la agencia argumenta que la exclusión es “un ataque selectivo a su independencia editorial” y a su capacidad de informar al público, violando “el núcleo mismo de la Primera Enmienda”.
Por esos motivos, la AP le solicita al tribunal que emita una orden inmediata para detener la restricción.
“La prensa y todas las personas en Estados Unidos tienen derecho a elegir sus propias palabras y a no sufrir represalias por parte del gobierno”, sostiene la demanda.
Por su parte, el presidente Donald Trump en una conferencia el martes dijo sobre AP, “los mantendremos fuera hasta que acepten que es el Golfo de América”.
El hecho se produce luego de que la Casa Blanca limitara el acceso de AP a la Oficina Oval y el Air Force One por negarse a adoptar el término “Golfo de América”, dispuesto por el presidente Donald Trump.
Trump, en su primer día de su segundo mandato firmó una orden ejecutiva que ordenaba al Departamento del Interior a cambiar oficialmente el nombre del Golfo de México, por “Golfo de América”.
Este cambio fue adoptado rápidamente por empresas como Google, pero encontró resistencia en los sectores de prensa como la AP. La agencia de noticias optó por mantener el término “Golfo de México” en su guía de estilo, argumentando que el nuevo nombre no ha sido reconocido internacionalmente, especialmente por México y que gran parte del golfo está fuera de la jurisdicción estadounidense.
En respuesta, la Casa Blanca les quitó el "privilegio" del acceso de los periodistas de AP a eventos en la Oficina Oval, la Sala de Recepciones Diplomáticas y el Air Force One, espacios establecidos para ciertos medios.
Por su parte, Taylor Budowich respaldó la decisión de la Administración Republicana en una publicación en X, afirmando que la negativa de AP de aceptar el cambio era “divisiva” y reflejaba un “compromiso con la desinformación”.
Karoline Leavitt, reforzó esta postura, declarando que “es un hecho que el cuerpo de agua ahora se llama Golfo de América", mientras que Susan Wiles, respaldó la exclusión como una medida para abrir espacios a otros periodistas.
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