Colombia corta relaciones con Irán y endurece su política de seguridad hemisférica
Bogotá puso fin a sus vínculos diplomáticos con Teherán tras denunciar presuntos nexos del Gobierno iraní con organizaciones terroristas y narcoterroristas. Las relaciones consulares se mantendrán.

Una valla con un miembro del CGRI colocando su pie sobre un submarino estadounidense
Colombia rompió formalmente sus relaciones diplomáticas con Irán y declaró como organización terrorista al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), en un giro de su política exterior bajo el Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella, informó la AFP.
La Cancillería colombiana precisó que la ruptura entró en vigor el pasado 19 de septiembre y responde a los nuevos lineamientos del Ejecutivo en materia de “seguridad nacional y hemisférica” y lucha contra el crimen transnacional.
Según el Ministerio de Relaciones Exteriores, Bogotá tuvo en cuenta los “presuntos vínculos” del Gobierno iraní con grupos terroristas internacionales y organizaciones narcoterroristas que, aseguró, representan una amenaza para la seguridad de Colombia.
Mundo
Colombia: De la Espriella militariza una ciudad turística ante la ola de violencia narco
Diane Hernández
Bogotá mantiene las relaciones consulares
La Cancillería argumentó además que las violaciones de derechos humanos atribuidas al Gobierno iraní, los ataques contra países ajenos al conflicto de Medio Oriente, el bloqueo del estrecho de Ormuz y las restricciones impuestas al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) para verificar el alcance del programa nuclear iraní deterioraron la confianza entre Bogotá y Teherán.
Guardia Revolucionaria, declarada grupo terrorista
En una decisión paralela, Colombia declaró organización terrorista al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, fuerza militar ideológica de la República Islámica.
“El grupo reprime a la población iraní y ataca en operaciones encubiertas, más allá de las fronteras de Irán”, señaló el Gobierno colombiano en su comunicado.
Bogotá anunció que reforzará sus controles de seguridad para impedir el ingreso al país de personas asociadas con la Guardia Revolucionaria.
Acercamiento de Bogotá a la política de Washington
La decisión colombiana marca además un acercamiento de Bogotá a la política de Washington frente a Teherán y forma parte de la nueva orientación internacional adoptada por el Gobierno de De la Espriella.