El DOJ presenta una demanda contra Live Nation y Ticketmaster por "control monopolístico"

La corporación respondió asegurando que "hay más competencia que nunca" en el sector de los eventos en directo.

El Departamento de Justicia (DOJ) y 30 fiscales generales estatales presentaron una demanda ante el Tribunal de Distrito de EEUU para el Distrito Sur de Nueva York contra Live Nation y a su filial Ticketmaster por ejercer un "control monopolístico" en el negocio de la venta de entradas de espectáculos en directo.

El responsable de confirmar el inicio del proceso legal fue el fiscal general, Merrick Garland, quien dijo, en declaraciones recogidas por el DOJ, que "es hora de acabar con Live Nation" por "monopolización y otras conductas ilegales que frustran la competencia en los mercados de toda la industria del entretenimiento en vivo".

"Alegamos que Live Nation se basa en una conducta ilegal y anticompetitiva para ejercer su control monopolístico sobre la industria de los eventos en vivo en Estados Unidos a costa de los fans, los artistas, los promotores más pequeños y los operadores de locales. El resultado es que los aficionados pagan más, los artistas tienen menos oportunidades de dar conciertos, los pequeños promotores se ven expulsados y las salas tienen menos opciones reales de servicios de venta de entradas. Es hora de disolver Live Nation", añadió Garland.

División Antimonopolio: "La industria está quebrada"

Igual de contundente fue el fiscal general adjunto de la División Antimonopolio del DOJ, Jonathan Kanter, quien aseguró que el objetivo de la demanda es beneficiar al público ante el monopolio generado por Live Nation y Ticketmaster:

La industria de la música en vivo en Estados Unidos está quebrada porque Live Nation-Ticketmaster tiene un monopolio ilegal. Nuestra demanda antimonopolio pretende acabar con el monopolio de Live Nation-Ticketmaster y restablecer la competencia en beneficio de los fans y los artistas.

La noticia sobre la demanda del DOJ contra Live Nation y Ticketmaster no sorprende. Hace un mes, el Wall Street Journal adelantó que la agencia iniciaría el procedimiento legal contra la compañía y su filial debido a los exorbitantes precios de las entradas para los eventos y a su defectuoso servicio al cliente. Pocas horas antes de la presentación del recurso ante los tribunales, el valor bursátil de la corporación se desplomó en un 7%.

Live Nation: "Hay más competencia que nunca"

Live Nation no tardó en reaccionar. A través de un comunicado publicado en su página web, Dan Wall, vicepresidente ejecutivo de Asuntos Corporativos y Normativos de la compañía, negó que hayan monopolizado el sector, asegurando que "hay más competencia que nunca en el mercado de los eventos en directo" y que "los beneficios netos demuestran que no ejercen un poder monopolístico".

"La denuncia intenta presentar a Live Nation y Ticketmaster como la causa de la frustración de los aficionados con la industria del espectáculo en vivo. Culpa a los promotores de conciertos y a las empresas de venta de entradas -ninguna de las cuales controla el precio de las entradas- del elevado precio de las entradas. Ignora todo lo que es realmente responsable del aumento del precio de las entradas, desde los crecientes costes de producción hasta la popularidad de los artistas, pasando por la reventa de entradas en línea 24/7 que revela la disposición del público a pagar mucho más de lo que cuestan las entradas primarias. Culpa a Live Nation y Ticketmaster de las elevadas comisiones de servicio, pero ignora que Ticketmaster sólo se queda con una modesta parte de esas comisiones. De hecho, la venta de entradas primarias es una de las distribuciones digitales menos caras de la economía", argumentó Wall.

El directivo añadió que esta demanda "no reducirá los precios de las entradas ni las tarifas de los servicios". Un procedimiento judicial que, según Wall, "distrae la atención para aplicar soluciones reales que reduzcan los precios y protejan al público".