Del odio al amor: así se cocina la alianza que podría convertir a Musk en asesor de Trump, de regresar a la Casa Blanca

El billonario le contó al expresidente en un desayuno en Palm Beach de sus esfuerzos para convencer a otros líderes empresarios de retirarle el apoyo a Biden.

De insultarse hace apenas dos años públicamente a cooperar abiertamente: la relación de Elon Musk con el expresidente Trump ha evolucionado al punto en el que el aspirante a la Casa Blanca está considerando volver a Musk un asesor cercano, de triunfar en noviembre.

Las conversaciones y los acercamientos fueron revelados por el Wall Street Journal en un extenso artículo publicado este miércoles 29 de mayo. Según el diario, tanto el magnate tecnológico como el expresidente se han acercado hasta formar una suerte de amistad. Entre las muchas conversaciones que han tenido en los últimos meses, está la de que, de ganar Trump la Presidencia, Musk se integre como un asesor informal de la Casa Blanca.

De acuerdo con el diario, que citó fuentes cercanas a ambos, las conversaciones más importantes se dieron en un desayuno informal en marzo de este año, en la mansión de Palm Beach del billonario inversor Nelson Peltz, amigo de Elon Musk.

En el encuentro, donde tanto Musk como Trump llevaron a sus hijos X y Barron, respectivamente, discutieron la posibilidad de que el dueño de Tesla asuma un rol de asesor de una eventual presidencia republicana.

Asimismo, Musk y Peltz le hablaron a Trump de sus esfuerzos, que llevan meses, para evitar que Joe Biden logre la reelección. Los billonarios le contaron a Trump que vienen organizando encuentros y cenas con otros influyentes líderes empresariales para convencerlos de retirarles el apoyo a Biden.

Además, tanto Peltz como Musk le contaron a Trump de un proyecto que ambos han ido desarrollando para evitar fraudes electorales. Esto, por supuesto, captó la atención del expresidente, quien asegura que su derrota en las elecciones de noviembres se debió a un fraude a favor de Biden.

Con respecto a los encuentros de líderes empresariales, uno de los que trascendió ocurrió en abril de este año, en Los Angeles, en la mansión del emprendedor e inversionista David Sacks. Allí se reunieron Musk, Peltz y Sacks con los poderosos empresarios Peter Thiel; Rupert Murdock y el exsecretario del Tesoro, Steven Mnuchin.

"La discusión se centró en cómo los asistentes podrían dar dinero a Trump en privado (...) Musk y Peltz y otros partidarios de Trump planean seguir organizando más cenas y reuniones por todo el país dirigidas a personas ricas y poderosas", se lee en el Wall Street Journal.

Es en contra de Biden, no por Trump

Lo que acerca a Musk a Trump es, no obstante, la disconformidad del billonario con la Presidencia de Joe Biden. Antes demócrata, Musk anunció su cambio cuando en mayo del 2022 tuiteó que dejaría de votarle al Partido Demócrata y apoyaría a los republicanos porque los demócratas "se habían convertido en el partido de la división y el odio, y ya no puedo apoyarlos".

Según el Wall Street Journal, a partir del testimonio de sus colaboradores, a Musk lo que le preocupa es el rumbo del país.

"Entre otras cosas, Musk ha arremetido contra lo que denomina el virus "de la mente woke", un término que engloba políticas progresistas como los programas de diversidad, equidad e inclusión".

Apenas hace dos años, en julio del 2022, Elon Musk decía que Trump no era apto para la Presidencia. Le llamó viejo. Como respuesta, Trump dijo que Musk le había "rogado" que le concediera subvenciones del Gobierno.

Pero Trump se interesó en Musk cuando empezó a ver posturas políticas públicas afines. Por ejemplo, Musk ha sido vocal acerca de la crisis fronteriza y ha expresado su apoyo a políticas más severas para evitar el ingreso masivo de inmigrantes ilegales a Estados Unidos, como las que propone Trump.

"El expresidente está impresionado con la fortuna de Musk y ha abrazado el giro a la derecha del CEO de Tesla", se lee en el Wall Street Journal.

La relación de ahora es tan fluida que, de acuerdo con el diario, Musk y Trump se llaman varias veces al mes, directamente, de celular privado a celular privado. 

En sus llamadas, discuten de inmigración, de ciencia, de tecnología e, incluso, de la Fuerza Espacial de Estados Unidos. Ambos se han dado cuenta de que tienen mucho más puntos en común que diferencias, por lo que han desarrollando una amistad.