Crece el movimiento de condados republicanos que quieren abandonar Oregón por Idaho: "El pueblo es el que manda”

Miles de ciudadanos votaron a favor de que se redibujen las fronteras interestatales para unirse al 'Gran Idaho'.

¿Cansado de vivir en un estado demócrata? Abandónelo. Pero no se vaya solo: lleve a todo su condado en la maleta. Esa es la misión del movimiento Gran Idaho: redibujar las fronteras estatales para que condados republicanos abandonen Oregón por Idaho.

Concebido hace más de un lustro, ganó tracción en los últimos días cuando 5.086 vecinos del Condado de Crook apoyaron con su voto unirse al estado vecino. Una posición mayoritaria, con el 53.44% del electorado.

Crook se unió así a otros 12 condados que votaron dejar el Beaver State. La meta son 17.

Desde la organización aseguran que la idea no es descabellada, ni inédita. Y enumeran: Oregón movió su línea divisoria en 1958 y Virginia Occidental en 1863 (dos veces). Afirman que sólo hace falta un pacto entre las asambleas legislativas de los estados correspondientes, sumado a la venia del Congreso.

"Hacemos un llamamiento al gobernador, al presidente de la Cámara de Representantes y al presidente del Senado para que se sienten con nosotros y discutan los próximos pasos", dijo el director ejecutivo de la organización, Matt McCaw, tras los resultados del pasado martes.

"En nuestro sistema, el pueblo es el que manda, y ya es hora de que los líderes que lo representan actúen", añadió el presidente del movimiento, Mike McCarter tras explicar:

Durante los últimos tres años nos hemos dirigido directamente a los votantes y les hemos preguntado qué quieren para su gobierno estatal. Lo que nos están diciendo a través de estas votaciones es que quieren que sus líderes muevan la frontera.

La queja central de estos ciudadanos es que no se sienten representados por los cargos electos. Que nunca lo estarán, porque, dicen, es imposible persuadir a sus vecinos: "Ya lo hemos intentado. Sólo el 25% de los habitantes de Oregón inscritos para votar están registrados como republicanos".

Pero para ellos la diferencia con el resto del estado no se ve sólo en las urnas: "El estado de Oregón está dividido geográficamente por la cordillera Cascade y esa división geográfica es también una enorme división cultural", arguyó McCaw en una entrevista reciente a Fox News.

En la parte oeste de Oregón el clima es distinto, la economía es diferente, la cultura es distinta y más urbana. Es un lugar muy diferente del lado este, donde hay gente dedicada a la agricultura que es muy conservadora y tradicional. 

Estas diferencias, aseguró McCaw, se traducen en distintas posturas sobre la inmigración, los impuestos, el derecho a portar armas, la despenalización de las drogas... Si el este de Oregón piensa de un modo, el oeste opina del otro.

Profundo en el argumentario del movimiento Gran Idaho anida la idea de que las líneas estatales sirven para juntar a quienes piensan y creen parecido en todos aquellos temas. Trece condados demostraron estar de acuerdo. Faltan cuatro.