Caos en Nueva York al tratar de evitar "estudiantes extremistas" que las autoridades cerraran túneles ilegales para acceder a una sinagoga

Los jóvenes atacaron los camiones que bombeaban cemento y destrozaron los muros del lugar sagrado para paralizar los trabajos hasta que fueron desalojados y detenidos por la policía.

Varias personas fueron arrestadas por tratar de evitar que las autoridades rellenaran unos túneles ilegales encontrados en la sede de la comunidad Jabad-Lubavitch en Nueva York, que conectaban con una sinagoga. Varios estudiantes atacaron los camiones que bombeaban cemento para obligarles a parar y posteriormente arrancaron paneles de madera del edificio para introducirse en los túneles donde se pusieron a estudiar la Torah hasta que la policía consiguió desalojarlos. Varios rabinos condenaron lo ocurrido en el lugar sagrado, entre ellos Yehuda Krinsky, presidente del movimiento Jabad-Lubavitch que lo calificó como "vandalismo de jóvenes agitadores".

"Estudiantes extremistas"

Según Motti Seligson, director de comunicación de Jabad, todo fue provocado por "estudiantes extremistas" tratando de mantener el acceso ilegal a la sinagoga que habían construido a escondidas. Seligson informó de que el edificio permanecerá cerrado hasta que se realice "una revisión de seguridad estructural".

Hace algún tiempo, un grupo de estudiantes extremistas, rompieron algunos muros en propiedades adyacentes a la sinagoga en 784-788 Eastern Parkway, para proporcionarles acceso no autorizado. Hoy se ha traído un camión de cemento para reparar esos muros. Esos esfuerzos fueron interrumpidos por los extremistas que rompieron el muro de la sinagoga, destrozando el santuario, en un esfuerzo por preservar su acceso no autorizado. Desde entonces han sido detenidos y el edificio está cerrado a la espera de una revisión de seguridad estructural.

Seligson destacó que desde el movimiento "han intentado obtener el control adecuado de las instalaciones a través del sistema judicial del Estado de Nueva York" algo que, "lamentablemente, a pesar de prevalecer constantemente en los tribunales, el proceso se ha prolongado durante años". Tras mostrar su pesar por lo ocurrido, mostró su confianza en "poder restaurar rápidamente la santidad y el decoro de este lugar sagrado".

El rabino Krinsky, además, anunció que abrirán una investigación para esclarecer "estas odiosas acciones" y agradeció al Departamento de Policía de Nueva York "por su profesionalidad y sensibilidad".