Biden promulga nuevas medidas para paliar la crisis migratoria a pocos meses de las elecciones

Sabiendo que la seguridad fronteriza es una de las mayores preocupaciones de los estadounidenses, el presidente firma una orden ejecutiva para abordar "un sistema de inmigración roto".

El presidente Joe Biden promulgó una orden ejecutiva con diferentes medidas para contrarrestar la crisis migratoria. Estas iniciativas tienen una definida clave electoralista, sabiendo que faltan pocos meses para que se celebren las votaciones presidenciales y que la seguridad fronteriza es una de las mayores preocupaciones de los estadounidenses.

A través de un comunicado, la Casa Blanca se refirió a estas medidas como "acciones recientes para asegurar nuestra frontera y abordar nuestro sistema de inmigración roto", matizando que solamente se aplicarán cuando "la frontera sur se vea desbordada". Sin embargo, la Administración Biden señaló que no serán permanentes y que se revocarán cuando "el sistema estadounidense pueda gestionar de forma segura y eficaz las operaciones fronterizas".

Una de esas decisiones es el "refuerzo del proceso de selección de solicitantes de asilo". Con esta medida, la Administración Biden dice pretender expulsar "lo más rápidamente posible" a aquellos inmigrantes ilegales que "supongan un riesgo para la seguridad pública o nacional", como, por ejemplo, aquellos que estén incluidos en listas de búsqueda por terrorismo. Hasta ahora, se les retenía en centros de detención, lo que implicaba un alto coste para las arcas públicas.

La lucha contra el fentanilo

Otra de esas medidas promulgadas por Biden está estrechamente vinculada al narcotráfico. Concretamente, a una sustancia que mata a cientos de miles de estadounidenses al año: el fentanilo.

Para detener la entrada de este opioide, Biden anunció la instalación de un centenar de máquinas de inspección de drogas para que los agentes de la Patrulla Fronteriza "interrumpan el contrabando de fentanilo" y les "ayuden a detectarlo" antes de que entre en el país a través de la frontera suroeste.

Revocar los visados de aquellos que se lucran con los inmigrantes ilegales

Tanto a ejecutivos y trabajadores de empresas colombianas como a más de 250 funcionarios del gobierno nicaragüense de Daniel Ortega, el Departamento de Estado (DOS) impuso restricciones a sus visados tras examinar que se lucran vendiendo permisos a inmigrantes ilegales.

Vinculada a esta iniciativa, tanto el DOS como el Departamento de Justicia (DOJ) ofrecerá "recompensas contra el tráfico de seres humanos" a aquellos que ofrezcan información "que conduzca a la identificación, localización, detención o condena de los principales responsables de actividades significativas de tráfico de personas en la región".

Con estas medidas, la Administración Biden "envía un mensaje claro de que nadie debe beneficiarse de la explotación de migrantes vulnerables".

Biden desobedece a sus propias promesas hechas en 2020 y ataca al GOP

The Wall Street Journal detalló que esta orden ejecutiva demuestra dos cosas. La primera es que el presidente, a medida que se acercan las elecciones presidenciales, está cambiando cada vez más su postura sobre la migración. Esto contrasta notablemente con su campaña electoral de 2020, cuando prometió implementar una de las políticas migratorias más liberales en la historia de Estados Unidos.

La segunda es que la Casa Blanca está seriamente preocupada por las elecciones en noviembre y los asesores políticos de Biden ven con buenos ojos que el mandatario demócrata pueda defenderse de las críticas sobre su gestión fronteriza, uno de los puntos más débiles de Biden según las encuestas nacionales.

Sin embargo, en vez de reconocer sus errores y no haber impulsado medidas antes para contrarrestar los problemas causantes de la crisis migratoria, Biden aprovechó para criticar al Partido Republicano por "negarse" a colaborar en la defensa de la seguridad nacional:

He venido hoy aquí para hacer lo que los republicanos en el Congreso se niegan a hacer, tomar las medidas necesarias para asegurar nuestra frontera (...) arreglemos el problema y dejemos de pelearnos por él.

"Es una broma" o "es una farsa": las reacciones del GOP a la orden ejecutiva

Varios miembros del GOP respondieron a las acusaciones de Biden de no querer aportar soluciones para solventar la crisis fronteriza. Uno de los primeros en hacerlo fue Donald Trump. El candidato republicano contestó a su más que posible rival en las elecciones de noviembre, diciendo que la orden ejecutiva "es una farsa" antes de que se enfrenten en un debate dentro de pocos días:

El corrupto Joe Biden ha entregado totalmente nuestra Frontera Sur. Su debilidad y extremismo han provocado una invasión fronteriza como nunca antes habíamos visto. Otros países han vaciado sus prisiones, manicomios e instituciones mentales y nos han enviado traficantes de drogas, de personas y terroristas. Millones de personas han entrado en nuestro país y ahora, después de casi cuatro años de su fallido y débil liderazgo, el corrupto Joe Biden finge que por fin va a hacer algo con respecto a la frontera, pero de hecho, todo es una farsa porque sabe que tenemos un debate dentro de 3 semanas...

También hubo reacciones desde el lado republicano del Senado. Ted Cruz (Texas) ofreció una comparecencia de prensa en la que acusó al presidente de haber roto "deliberadamente" el sistema migratorio, añadiendo que la orden ejecutiva tiene el objetivo de "comprar votos":

Al comienzo de su presidencia, Biden heredó la tasa de inmigración ilegal más baja de los últimos 45 años. Todo lo que tenía que hacer era NADA: sentarse y dejar la frontera en paz. En lugar de eso, rompió deliberadamente el sistema.

Otro de los legisladores republicanos que se pronunció fue Marco Rubio, El senador por Florida calificó de "broma" la iniciativa y aseguró que Biden no cumplirá con los objetivos plasmados en la orden ejecutiva:

El nuevo "plan" fronterizo de Biden es una broma. Incluso si Biden lo aplicara en su totalidad (que no lo hará), permitiría que cerca de un millón de personas al año cruzarán ilegalmente, ADEMÁS de los 10 millones que ya ha permitido en los últimos tres años.