Michael Cohen sube al estrado del caso Stormy Daniels: una espada de doble filo para Trump y la acusación

La credibilidad del testigo clave de Alvin Bragg está muy dañada y sus últimos vídeos y comentarios sobre el juicio debilitan la postura de los fiscales.

Michael Cohen, exasesor de Donald Trump y hoy testigo estrella del fiscal de distrito Alvin Bragg contra él, sube al estrado. Una espada de doble filo, cuyo esperado discurso puede ser clave para el devenir del proceso... hacia cualquiera de los lados en liza. Por un lado, la acusación espera que su testimonio demuestre sin dudas la implicación del expresidente en los delitos de los que se le acusa, pero, por otro, la credibilidad de Cohen está seriamente en entredicho, especialmente después de que declarara bajo juramento lo contrario de lo que defiende ahora. Además, varias pruebas aparecidas ya antes del juicio refuerzan la imagen de "mentiroso en serie" o "mentiroso convicto" con que lo apoda el magnate.

Parte de la ruleta rusa que supone su testimonio radica en la propia personalidad de Cohen, tan capaz de presentarse como alguien extremadamente educado y encantador como propenso a arranques de ira e incontinencia verbal. A pesar de las advertencias de los fiscales y las quejas de los abogados de Trump, Cohen no ha parado de burlarse del expresidente durante todo el juicio, llegando a subir en su cuenta de TikTok un vídeo vestido con una camiseta con una foto del magnate entre rejas, lo que provocó una protesta de la defensa y el reconocimiento de la acusación de que no son capaces de controlarlo. Varios expertos legales señalaron que los vídeos y comentarios del exasesor están debilitando la postura de Bragg y los suyos.

Orden mordaza contra Trump, libertad para insultar a Cohen

El propio Juez Juan Merchán, que se ha negado a imponer a Cohen una orden mordaza similar a la que pesa sobre Trump, se vio obligado a advertir a los letrados del exasesor de que su cliente no debía hablar sobre el juicio, tras las quejas de la defensa por las últimas publicaciones y declaraciones del testigo. Los abogados del expresidentes también han denunciado el doble rasero del juez a la hora de silenciar a los participantes en el caso.

De hecho, los abogados de Trump están aprovechando los mensajes que están mandando el exconsejero para presentarle como un extrabajador despechado que trata de hacer daño a su antiguo jefe. Además, están destacando que Cohen fue una persona contratada para solucionar problemas pero que, en realidad, lo que hizo fue generar más y agravar los que ya existían. Como parte de la estrategia de la defensa, los abogados del expresidente invitaron a los mismos testigos que utilizaron los fiscales para confirmar la versión de Cohen para presentarlo como "un matón", "un manojo de nervios" y, como dijo una persona, según recoge The New York Times, un "imbécil".