Los políticos usan la causa trans para distraer la atención sobre los problemas importantes, según la mayoría de los ciudadanos

Una encuesta reveló que el 77% de los estadounidenses comparten la opinión de que los legisladores hablan y trabajan más sobre esta cuestión que sobre otras como la economía o la crisis fronteriza.

La gran mayoría de los estadounidenses considera que los políticos utilizan la cuestión trans para distraer y no hablar y trabajar sobre los problemas importantes del país, como pueden ser la economía, la justicia, la seguridad fronteriza o la criminalidad.

Una encuesta realizada por NORC at the University of Chicago y publicada por Los Angeles Times y The California Endowment preguntó a los ciudadanos si "los cargos electos utilizan sobre todo los debates sobre las personas transgénero y no binarias para distraer la atención de prioridades más acuciantes". La respuesta fue contundente: un 77% contestó "sí".

Un total de 1.624 adultos fueron consultados para elaborar la encuesta.

El transgenerismo es una cuestión que ha ocupado un lugar destacado en los discursos tanto del Partido Demócrata como del Partido Republicano y tanto a escala federal como a escala estatal.

Uno de los grandes simpatizantes de esta causa es el presidente Joe Biden, quien, este año, designó el 31 de marzo (Día de Pascua) como el Día de la Visibilidad Transgénero, contentando a sus afines y menospreciando a la fe cristiana.

Este nombramiento agitó a la sociedad y derivó en críticas desde el Partido Republicano. Uno de los primeros en hacerlo fue Donald Trump, a quien Biden, previsiblemente, se enfrentará en las urnas en noviembre. "¿Y en qué m***** estaba pensando Biden cuando declaró el Domingo de Pascua como Día de la Visibilidad Transgénero? Una falta de respeto total a los cristianos", dijo el expresidente, asegurando que nombrará el Día de la Visibilidad Cristiana el 5 de noviembre si regresa a la Casa Blanca.

La causa trans también se valora con mucha importancia a escala estatal. La mitad de los estados han promulgado normas enfocadas, principalmente, en las cirugías y tratamientos de cambio de sexo en menores, como Texas, Florida, Utah o Arkansas. Otros, por el momento, permiten estas prácticas, como es el caso de California, Washington, Nueva York o Michigan.