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Las remesas de los inmigrantes en Estados Unidos: un salvavidas para los dictadores de la región

Mientras que la economía de los regímenes totalitarios se estabiliza, el Gobierno de Joe Biden se enfoca en suavizar la política exterior que el expresidente Donald Trump impulsó para lograr el retorno de la democracia en países como Cuba, Nicaragua o Venezuela.

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La política migratoria de fronteras abiertas del presidente Joe Biden no solo afectan a Estados Unidos, también fortalece la permanencia en el poder de los dictadores en la región. Cientos de migrantes están llegando al país para trabajar y enviar ayudas a sus familias en sus países de orígenes, lo que ha dado un respiro a las economías de países como Venezuela, Cuba o Nicaragua.

“Las remesas también brindan un apoyo crítico a los estados frágiles y los regímenes autocráticos que dependen del dinero ganado por sus ciudadanos en el extranjero para mantener sus economías a flote. Las remesas al mundo en desarrollo alcanzaron un récord de 647.000 millones de dólares, ayudando a los pobres pero ayudando a mantener en el poder a hombres fuertes desde Nicaragua hasta Tayikistán”, según un trabajo periodístico publicado por Wall Street Journal.

Un informe de la Organización Internacional para las Migraciones (IOM) -institución asociada a Naciones Unidas (ONU)- reveló que Estados Unidos continúa siendo el país líder en envío de remesas al extranjero. En 2022 -últimos datos publicados-, los trabajadores destinaron a sus familiares o allegados que viven en sus países de origen o en otros territorios un total de 79,15 millones de dólares.

En el caso de Venezuela, explica el WSJ, un tercio de los hogares depende del dinero transferido por los migrantes a sus familias en ese país. En el último año, uno de los mayores desafíos que enfrenta el Gobierno demócrata en cuanto a la migración es la llegada de cientos de venezolanos de manera ilegal. Los ciudadanos cruzan varios países de América hasta llegar a Estados Unidos. Y es que más de siete millones de venezolanos han abandonado su país. Es el grupo de refugiados más grande mundo, incluso por delante de los ucranianos y los sirios que huyeron por la guerra. La cantidad de migrantes venezolanos en Estados Unidos se triplicó en la última década.

"El número de inmigrantes venezolanos en los Estados Unidos casi se ha triplicado desde 2010, coincidiendo con un período de grave crisis económica y política que ha resultado en el evento de desplazamiento prolongado más grande de las Américas. Los 545.000 inmigrantes venezolanos en los Estados Unidos a partir de 2021, el año más reciente para el que están disponibles los datos de la Encuesta sobre la Comunidad Estadounidense (ACS, por sus siglas en inglés) de la Oficina del Censo de Estados Unidos, representan solo una pequeña parte de los más de siete millones que han huido de Venezuela desde 2015", explicó el Instituto de Políticas Migratorias.

Las remesas también son cruciales para los que se quedaron

El envío de dinero desde el exterior a ese país, con una economía que se ha contraído un 75% en la última década, ayuda a evitar que la crisis humanitaria se profundice. Las remesas son cruciales para las personas que se han quedado, según Ángel Alvarado, economista venezolano de la Universidad de Pensilvania. “Puedes preguntar, '¿Cómo es que la gente no se muere de hambre en Venezuela?'. La respuesta es que tienen al menos un hijo viviendo en el extranjero, enviando dinero para alimentos y medicinas”, dijo Alvarado en una conversación con WSJ.

Similar es la situación en Nicaragua, donde las remesas se duplicaron con creces entre 2018 y 2022 después de que Danilo Ortega atacara violentamente las protestas. Así lo explica WSJ, que detalló que se espera que las remesas representen al menos el 33% del PIB de ese país. “Si no hubiera remesas, la economía nacional colapsaría. Y en términos macroeconómicos, Ortega estaría en serios problemas”, señaló Enrique Sáenz, un economista nicaragüense exiliado.

No es diferente en el caso de Cuba. De hecho, la situación en la isla evidencia cómo puede afectar el fin de las remesas para las sociedades gobernadas por dictadores. Ted Henken, autor de libros sobre Cuba y profesor del Baruch College de Nueva York, explicó que los ingresos desde el exterior pueden ayudar a sostener un sistema político fracasado. “Las remesas pueden engrasar de alguna manera la rueda de un sistema que no funciona”, menciona Henken.

El Gobierno de Biden le da oxígeno a los dictadores

Sin embargo, no solo las remesas han ayudado a los dictadores a permanecer en el poder. El Gobierno de Estados Unidos anunció en mayo de 2022 una serie de medidas que suavizaron la política hacia Cuba. Supuso de esa manera una marcha atrás respecto a las decisiones tomadas por el expresidente Donald Trump para impulsar un cambio político en la isla. Así, se suspendió el límite de 1.000 dólares por trimestre a las remesas.

"Cuba enfrenta una crisis humanitaria sin precedentes y nuestra política continuará enfocándose en empoderar al pueblo cubano para ayudarlo a crear un futuro libre de represión y sufrimiento económico", señaló el gobierno de Biden.

Además, la semana pasada, Western Union reactivó sus servicios de remesa de Estados Unidos a Cuba. En un comunicado, la financiera anunció que en coordinación con su contraparte, Orbit S.A., reanudó las remesas a la Isla con efecto inmediato.

Asimismo, el Gobierno de Joe Biden también ha impulsado una política exterior que no ha contribuido a poner fin a esos regímenes. Por el contrario, ha tenido acercamiento con algunos de esos líderes. De hecho, Juan González, enviado especial de Biden para América Latina, explicó el año pasado que la política de sanciones contra funcionarios que violan los derechos en Venezuela “no cambiarán el status quo” y que -eventualmente- se pondrá fin a esa política de presión.

“Aquí lo que estamos intentando crear son incentivos para que tomen una ruta diferente; pero la ventana es una que se va a cerrar eventualmente. Y sería desafortunado porque el año pasado -alrededor de un millón de venezolanos- salieron de ese país por la situaciones políticas, económicas y seguridad”, dijo González en una entrevista para el medio Voz de América.

El viraje de la política de Biden hacia las dictaduras de la región es criticada por diferentes personalidades. La reconocida congresista republicana, de origen cubano, María Elvira Salazar aseguró recientemente que el presidente demócrata debe entender que desde Cuba, la dictadura comunista, impulsa la estrategia que mantiene bajo dictadura también a Nicaragua y Venezuela.

"El Gobierno debe no dar oxígeno a los que reprimen al pueblo con la bota en la nuca. Es muy sencillo, hay que ayudar a los cubanos contra el régimen y la represión del castrismo que los oprime. No es tan complicado. Los cubanos quieren lo que todos en Occidente: libertad, viajar, libre mercado, educación. Es mentira que son marcianos que buscan otra cosa", resaltó Salazar durante una conversación con La Política Online.

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