La Corte Suprema respalda el polémico financiamiento de la Oficina de Protección Financiera del Consumidor

Mientras la mayoría de las agencias federales requieren de la supervisión directa del Congreso, la CFPB puede retirar fondos directamente del Sistema de la Reserva Federal.

Este jueves, la Corte Suprema de Estados Unidos emitió un veredicto de 7 votos a favor y 2 en contra, respaldando la constitucionalidad del método de financiamiento de la Oficina de Protección Financiera del Consumidor (CFPB), el cual había sido impugnado debido a su peculiar sistema que prescinde de la supervisión directa del Congreso.

La agencia, establecida durante la Administración Obama, ha sido objeto de debate debido a que su financiamiento proviene directamente del Sistema de la Reserva Federal, en lugar de depender del proceso anual de asignaciones del Congreso como la mayoría de las agencias federales.

Sin embargo, tras la votación de este jueves, la mayoría de los jueces decidieron que no hay nada inconstitucional detrás del mecanismo de financiación, pues el Congreso autorizó a la CFPB a retirar directamente del Sistema de la Reserva Federal la cantidad que su director considere “razonablemente necesaria para llevar a cabo” las funciones de la Oficina y que, por tanto, no necesitan solicitar fondos anualmente al Congreso como es el mecanismo habitual establecido en la en la Cláusula de Asignaciones de la Constitución.

"Aunque puede haber otros controles constitucionales sobre la autoridad del Congreso para crear y financiar una agencia administrativa, especificar la fuente y el propósito es todo el control que requiere la Cláusula de Asignaciones", argumentó la mayoría de la corte.

No obstante, los jueces Samuel Alito y Neil Gorsuch no estuvieron de acuerdo con esta decisión. Alito expresó su preocupación acerca de cómo esta decisión podría debilitar el control del Congreso sobre el gasto público, señalando que permite a la CFPB financiar su agenda sin supervisión con una fuente de financiamiento indefinida. Según su interpretación, esta situación podría perpetuar un desequilibrio en el poder entre los poderes ejecutivo y legislativo.

"Aparentemente no hay nada malo en una ley que faculta al Ejecutivo a retirar tanto dinero como quiera de cualquier fuente identificada para cualquier propósito permisible hasta el fin de los tiempos", destacó, subrayando que “en ocasiones, es nuestro deber reconocer que una ley que claramente evade la Constitución está yendo demasiado lejos”. “Este es uno de esos casos", agregó.

La CFPB

La Oficina de Protección Financiera del Consumidor es una agencia federal responsable de supervisar y regular productos financieros como tarjetas de crédito, hipotecas y préstamos para automóviles.

La agencia fue concebida como parte de la Ley Dodd-Frank de Protección al Consumidor y Reforma de Wall Street en 2010, bajo el liderazgo de la senadora demócrata de Massachusetts, Elizabeth Warren, en respuesta a la crisis financiera de 2008-2009.

Mientras los demócratas sostienen que la CFPB desempeña un papel crucial en la contención del poder corporativo y la protección de los consumidores, los republicanos y conservadores la acusan de extralimitarse.