ANÁLISIS
Los límites de la eutanasia: una anciana canadiense recibe la inyección letal contra su voluntad y sin consentimiento final
El caso, que ha conmocionado a la comunidad conservadora canadiense y renovado el debate sobre las salvaguardas del programa MAiD, ocurrió el 10 de julio en The Pearl, un hogar de cuidados en Cannifton, Ontario, y actualmente está bajo investigación por la policía de Belleville.

Activistas contra la eutanasia-Imagen de Archivo
La familia de Brigitte Stegemann, una abuela cristiana de 83 años conocida cariñosamente como "GG" u "Oma", ha denunciado que fue eutanasiada contra su voluntad bajo el sistema de muerte asistida de Canadá (MAiD, por sus siglas en inglés) en una residencia de Ontario, muriendo cubierta de sangre mientras sus manos permanecían juntas en oración.
El caso, que ha conmocionado a la comunidad conservadora canadiense y renovado el debate sobre las salvaguardas del programa MAiD, ocurrió el 10 de julio en The Pearl, un hogar de cuidados en Cannifton, Ontario, y actualmente está bajo investigación por la policía de Belleville.
Una muerte traumática y cuestionada
Brigitte Kranendonk, nieta de Stegemann y su apoderada médica durante seis años, relató al Daily Mail que su abuela había rechazado explícitamente la eutanasia en múltiples ocasiones, citando sus creencias religiosas y el temor de "desagradar a Dios" como razones principales. Sin embargo, dos días antes del procedimiento, cuando Kranendonk le explicó en términos francos que moriría el viernes, la anciana rompió a llorar durante 45 minutos y exclamó: "He cometido un error".
El momento de la muerte fue todo menos tranquilo. Según el testimonio de Kranendonk, una enfermera que no llevaba guantes intentó insertar el catéter intravenoso en el brazo derecho de Stegemann, falló repetidamente y le pinchó "tres o cuatro veces", lo que provocó una hemorragia profusa que empapó su camisón, las sábanas y la almohada. A continuación, la enfermera pasó al brazo izquierdo y siguió con el procedimiento sin guantes, con las manos cubiertas de sangre.
Cuando el médico llegó y preguntó a Stegemann si estaba de acuerdo con recibir la "medicina", la anciana, ya inconsciente o en profunda oración, no respondió, no abrió los ojos ni asintió. El médico procedió de todos modos, diciendo: "Voy a continuar". En menos de 10 minutos, Stegemann fue declarada muerta, sin que se le tomara el pulso antes o después del procedimiento.
Señales de alarma ignoradas
Kranendonk, quien fue cuidadora de su abuela durante 12 años, señaló múltiples irregularidades en el proceso:
- Evaluación cognitiva defectuosa: Durante la evaluación para determinar si Stegemann tenía capacidad mental para consentir, la anciana respondió incorrectamente todas las preguntas, afirmando que no tenía hermanos vivos cuando en realidad dos de sus 13 hermanos siguen con vida y había visto a uno de ellos apenas un mes y medio antes.
- Consentimiento nunca verificado: Kranendonk asegura que nunca escuchó a su abuela decir claramente: "Quiero MAiD", y que los formularios de consentimiento supuestamente firmados por Stegemann fueron completados sin la presencia de ningún familiar. Hasta la fecha, la familia no ha podido acceder a esos documentos.
- Presión del personal médico: La nieta describió cómo una enfermera se volvió "muy agresiva y defensiva" cuando cuestionó quién había iniciado la conversación sobre MAiD, y sintió que el personal la veía como un "obstáculo" para el procedimiento.
- Aceleración del proceso: El personal intentó adelantar la muerte de Stegemann de viernes a jueves simplemente porque "el médico tenía un hueco temprano", lo que habría impedido que su pastor y su hijo estuvieran presentes, contradiciendo sus deseos de morir rodeada de oración y familia.
La policía de Belleville confirmó al Daily Mail que el caso está "abierto y bajo investigación" por su División de Investigaciones Criminales, pero se negó a proporcionar más detalles. The Pearl, la residencia, no ha comentado públicamente.
Otros casos documentados:
- Una mujer de unos 80 años en Ontario, identificada en documentos oficiales solo como Mrs. B, fue eutanasiada el mismo día en que había dicho que ya no quería MAiD. Según el informe del Ontario MAiD Death Review Committee, dado a conocer a inicios de 2026, primero pidió la muerte asistida y después le dijo al evaluador que retiraba la solicitud por razones personales y religiosas, y que prefería cuidados paliativos u hospicio. No la admitieron en un hospicio. Su esposo, agotado como cuidador, pidió una segunda evaluación urgente; otro médico la declaró elegible y, pese a las alertas del primero sobre prisas, cambio de voluntad y posible coacción, un tercero confirmó y le aplicaron MAiD esa misma noche. El comité criticó que todo se resolviera en un solo día.
- En mayo de 2026 el Colegio de Médicos de Ontario sancionó al Dr. James MacLean por dos casos de MAiD de 2024. El 25 de septiembre, en la casa de Bradley Stewart, de 67 años y con cáncer de hígado, no administró el relajante muscular, lo declaró muerto y se fue; el paciente volvió a respirar y MacLean tuvo que regresar a completar el procedimiento. En otro caso evaluó a un hombre fuera de un Tim Hortons y lo llevó en su coche al lugar de la eutanasia. Recibió amonestación y al menos seis meses de supervisión; pudo seguir ejerciendo.
- Kiano Vafaeian, de 26 años, murió por MAiD el 30 de diciembre de 2025 en Vancouver. Tenía diabetes tipo 1 desde los cuatro años, problemas de visión (perdió un ojo en 2022) y, según su madre, Margaret Marsilla, depresión a menudo estacional tras un accidente a los 17. En Ontario le denegaron o retiraron la aprobación; él viajó a Columbia Británica y un médico lo aceptó por ceguera y neuropatía relacionadas con la diabetes, no por enfermedad terminal. La familia dice que el sistema no lo protegió y pide reformas; el certificado de defunción atribuye la MAiD a esas complicaciones diabéticas.
- El MAiD Death Review Committee del forense jefe de Ontario describió el caso de “Mrs. 6F”, una mujer de casi 90 años con demencia moderadamente avanzada que vivía en una residencia. Un familiar interpretó un “deseo de morir” como petición de MAiD y el equipo inició la derivación. Firmó de forma ilegible y un empleado del proveedor firmó por ella. El día del procedimiento estaba abrumada por las visitas; las echaron para calmar el ambiente. El consentimiento final se dio por bueno porque repitió la pregunta y apretó la mano del médico. Parte del comité aceptó eso como una elección; otros dijeron que repetir una frase no prueba que entendiera la decisión, y pidieron no basarse solo en un apretón de mano.
- Un informe interno de Columbia Británica, citado en julio de 2026 por The National Post, halló que en 2024 el 51,9% de los casos de MAiD (unas 4.169 solicitudes) necesitó seguimiento, con 2.807 errores, casi todos de papeleo. En 353 casos se dio formación a profesionales por fallos de cumplimiento legal; la provincia no explicó qué pasó después en cada uno.
Sociedad
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Carlos Dominguez
¿Qué es MAiD?
- Tener al menos 18 años y capacidad para tomar decisiones de salud.
- Ser elegible para servicios de salud financiados públicamente en Canadá.
- Tener una "condición médica grave e irremediable".
- Haber hecho una solicitud voluntaria.
- Haber dado consentimiento informado.
Sin embargo, críticos como la Dra. Ramona Coelho, médico familiar y miembro del Macdonald-Laurier Institute, han denunciado fallas sistemáticas en la aplicación de estas salvaguardas y han pedido la creación de un organismo de supervisión nacional independiente con poder para investigar irregularidades e incluso pausar muertes por MAiD.
El Gobierno canadiense ha pospuesto hasta marzo de 2027 la expansión de MAiD a personas cuya única condición subyacente sea una enfermedad mental, tras múltiples prórrogas.