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VOZ

Infantino se disculpa por haber intentado vender el Mundial a un fondo privado a falta de pocos meses para las elecciones de la FIFA

El presidente de la FIFA reconoció haber cometido "errores" en "la comunicación y gestión" del proyecto aunque defiende que solo era "una propuesta".

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino. Imagen de archivo

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino. Imagen de archivoNurPhoto via AFP.

Alejandro Baños
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Alejandro Baños

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El presidente de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA), Gianni Infantino, se disculpó ante los miembros del Consejo Ejecutivo de la organización por no haber gestionado correctamente el controvertido proyecto de privatización del Mundial y del Mundial de Clubes, criticado desde gran parte del planeta fútbol por la falta de transparencia del dirigente.

"En primer lugar quiero decir que pedimos disculpas por los errores cometidos en la gestión y la comunicación" de este proyecto, "que han tenido numerosas consecuencias", señaló Infantino durante una reunión del Consejo Ejecutivo de la FIFA.

"Es importante recordar que se trataba de una propuesta, y no de una decisión definitiva. Esta propuesta pretendía simplemente permitir a la FIFA invertir más en sus asociaciones miembro, en lugar de sustituir los recursos existentes", agregó.

A finales de julio, la prensa filtró un proyecto liderado por Infantino cuya base era la venta parcial del Mundial y de Mundial de Clubes, en sus categorías masculina y femenina, a una empresa subsidiaria denominada FIFA Forward Enterprise (FFE), gestionada por JP Morgan y por Thrive Eternal, fondo de inversión creado por Joshua Kushner —hermano de Jared Kushner, yerno y hombre de confianza diplomática del presidente Donald Trump—.

A través de un video publicado por la FIFA y visualizado por AFP, Infantino — que adoptaría un rol de comisionado de la FFE, estableciendo una estructura de gobernanza similar a la NBA, NFL o MLB— defendió su proyecto, calificándolo como "una oportunidad" para incrementar los ingresos y explotar la marca que representa el fútbol y, concretamente, los torneos mencionados.

Pronto comenzaron a llegar las reacciones desde partes directamente interesadas, principalmente en forma de críticas, por la falta de transparencia de Infantino. Esa ferviente oposición estuvo liderada por la Unión Europea de Fútbol Asociación (UEFA), una de las seis confederaciones miembro y la que más peso tiene dentro del grupo.

La entidad europea no dudó en apuntar contra Infantino y amenazó con que ninguno de los países que la integran volviese a disputar un torneo organizado por la FIFA.

Vista ese absoluto rechazo, a Infantino no le quedó otra más que renunciar a sus intereses. "Habiendo escuchado atentamente todas las opiniones, ha quedado claro que el proyecto ha generado divisiones de una naturaleza tal que, más allá del nivel de apoyo que pudiera tener, ya no favorecen el objetivo que se planteó originalmente", dijo el líder de la FIFA quien, a pesar de dar marcha atrás, no se salvó de recibir innumerables peticiones de dimisión.

Desde entonces han pasado casi tres meses en los que Infantino ha guardado silencio, esperando verse las caras con el Consejo Ejecutivo para disculparse. Un perdón que llega cuando quedan pocos meses para la celebración de las elecciones para la presidencia de la FIFA.

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