Elon Musk rechaza los aranceles de Biden a los vehículos eléctricos chinos: "Las medidas que distorsionan el mercado no son buenas"

El multimillonario aseguró que Tesla compite "bastante bien en el mercado chino" sin este tipo de medidas.

El director ejecutivo de Tesla, Elon Musk, se opuso firmemente a la reciente decisión de la Administración Biden de aumentar los aranceles sobre los vehículos eléctricos chinos, calificándola como una medida que distorsiona el mercado.

Durante una conferencia tecnológica en París, el multimillonario enfatizó su posición a la imposición de aranceles o incentivos fiscales tanto para los vehículos eléctricos como para los propulsados por gasolina. "Si se eliminaran todos, creo que sería lo mejor (...) En general, las medidas que inhiben la libertad de intercambio o distorsionan el mercado no son buenas, son malas", expresó Musk en el evento.

A pesar de haber sugerido en el pasado que, sin barreras comerciales, los fabricantes de automóviles chinos podrían superar a los competidores de otros países, Musk aseguró que ni Tesla ni él estaban detrás del aumento de aranceles. “Tesla compite bastante bien en el mercado chino sin aranceles ni apoyo deferencial. Estoy a favor de que no haya aranceles”, insistió.

Cabe recordar que, de hecho, Tesla ocupa el segundo lugar en ventas de "vehículos de nueva energía" en China, una categoría que engloba tanto vehículos eléctricos de batería como híbridos enchufables, situándose únicamente por detrás de BYD Auto.

¿Una estrategia de "limitación de daños"?

De acuerdo con Matthias Schmidt, un analista de la industria automotriz, las últimas declaraciones de Musk forman parte de una estrategia de "limitación de daños" para proteger los intereses de las empresas estadounidenses en China de posibles represalias frente al aumento de los aranceles impuestos por Estados Unidos.

El aumento de aranceles de Biden

Hace unos pocos días la Casa Blanca anunció que impondría un aumento significativo en los aranceles de los vehículos eléctricos chinos, como parte de un conjunto de medidas destinadas a proteger a los fabricantes estadounidenses.

Biden elevó del 25% al 100% los aranceles para los vehículos eléctricos y aplicó otros aumentos sobre las tarifas de los paneles solares, el acero y otros productos de fabricación china bajo el argumento de que los impuestos eran necesarios para combatir las prácticas comerciales desleales de China, incluyendo el robo de propiedad intelectual y la saturación de los mercados globales con exportaciones a precios artificialmente bajos.

Es importante destacar que Donald Trump ya había prometido aumentar los aranceles sobre los productos chinos, incluidos los vehículos eléctricos, con impuestos del 200% como medida para preservar una ventaja competitiva nacional.