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VOZ

La ruptura calculada de JD Vance con Trump: culpa a la guerra con Irán de la derrota electoral y busca el respaldo de los republicanos desencantados

Según Fox News, Vance ya busca construir una alianza con los votantes de Trump desencantados, una coalición que en su entorno llaman la “nueva derecha”, alineada con el “Estados Unidos primero” original, contraria a las guerras en el extranjero, enfocada en la economía de las familias y más crítica con la relación con Israel.

Trump y Vance en una imagen de archivo

Donald Trump y JD Vance en una imagen de archivoAFP

Emmanuel Alejandro Rondón

Publicado el

5 minutos de lectura

Tras la debacle republicana en las elecciones de medio término, el vicepresidente JD Vance aprovechó la coyuntura para empezar su propio camino hacia las generales de 2028, en una era post-Trump que todavía no tiene sucesor claro.

La peor noche electoral del Partido Republicano en décadas tuvo un principal desencadenante para el vicepresidente: la guerra con Irán, la campaña que el presidente Donald Trump sigue defendiendo, y que, según Vance, decepcionó a los votantes republicanos, que castigaron en las urnas.

Vance puso su diagnóstico temprano en un extenso texto publicado en X. Allí explicó que el problema no fue la participación, ya que los votantes republicanos sí acudieron a votar. El problema, según él, es que muchos de los que apoyaron la fórmula Trump-Vance en 2024 votaron esta vez por los demócratas.

“La razón por la que perdimos es la guerra. El propio presidente lo dijo anoche”, dijo Vance.

Para sostener su argumento, el vicepresidente citó a un encuestador que, según dijo, anticipó con precisión la derrota por 13 puntos en el voto legislativo. Ese sondeo preguntó a los votantes de Trump que se pasaron a los demócratas qué los haría volver. Las respuestas casi unánimes fueron cuatro: terminar la guerra, enfocarse en el costo de vida y la inflación, poner a Estados Unidos primero y cambiar la relación con Israel.

Vance además desafió a quienes defienden el conflicto: “Si quieren argumentar que valió la pena, que perder el Senado durante los próximos seis años valió la pena, háganlo”.

El mensaje se produjo en un momento clave. Según el Wall Street Journal, la declaración llegó tras semanas de inquietud interna en la Casa Blanca por el impacto de la guerra en las elecciones, y confirma que Vance se oponía al conflicto desde el principio, aunque lo defendió en público en reiteradas ocasiones. El diario reveló además que, en septiembre, altos funcionarios, entre ellos Vance y el secretario de Estado, Marco Rubio, acordaron en la Sala de Situaciones no publicitar los ataques que seguían realizándose contra Irán para no perjudicar a los candidatos republicanos. La noche del martes, el vicepresidente vio desde la Casa Blanca cómo el escaño de Ohio que ocupó en el Senado pasaba a manos demócratas.

Trump, por su parte, evitó el choque frontal. Admitió que Vance tenía razón en buena medida. “Creo que es en gran parte cierto, porque subió un poco la gasolina a corto plazo”, dijo, aunque aclaró que volvería a iniciar la guerra porque no se puede permitir que Irán tenga un arma nuclear. También aseguró que conocía la postura de su vicepresidente y que el mensaje le pareció bueno. Consultado sobre una eventual candidatura de Vance, se encogió de hombros: “Quizás no se postule. No sé quién se va a postular”.

Lo que está en juego es precisamente esa sucesión. Según fuentes citadas por Fox News, Vance ya busca construir una alianza con los votantes de Trump desencantados, una coalición que en su entorno llaman la “nueva derecha”, alineada con el “Estados Unidos primero” original, contraria a las guerras en el extranjero, enfocada en la economía de las familias y más crítica con la relación con Israel. Un funcionario de la Administración aclaró que no se trata de una ruptura al estilo de Mike Pence tras el 6 de enero, sino de un mensaje dirigido a los republicanos que se sienten traicionados por la política exterior.

“Vance es nuestro hombre”, resumió. Su principal rival en esa carrera es, justamente, Rubio.

Ahí aparecen también las omisiones del texto. El único estado que Vance menciona es Florida, para destacar que allí los republicanos salieron a votar casi como en 2024 pero con peor desempeño. Lo curioso es que es el terreno de Rubio y del gobernador Ron DeSantis, y uno de los pocos bastiones donde el partido resistió el avance demócrata, con las victorias de Byron Donalds, Ashley Moody y los congresistas republicanos. Fue también allí donde congresistas como María Elvira Salazar, tras salvar su escaño por un margen mínimo (aunque probablemente la contienda vaya a reconteo), pidieron a su partido cambiar la forma en que se aplican las leyes migratorias para recuperar a los hispanos. Vance, en cambio, advirtió que en los próximos meses habrá “políticos del establishment” que propondrán una amnistía, aunque dijo estar abierto a cambiar el enfoque hacia las empresas que contratan mano de obra ilegal.

Tampoco hay en su análisis una mención a los aranceles. Vance habla del costo de vida como uno de los motivos del enojo de los votantes, pero lo vincula a la guerra, cuando la presión sobre los precios venía de antes y coincidió con la ofensiva comercial de la Administración, una política que el vicepresidente defendió abiertamente.

Mientras tanto, el panorama que deja la elección es contundente para los republicanos. Los demócratas suman 54 escaños en el Senado frente a 44 republicanos, según Fox News, con Alaska todavía en disputa, y ya superan los 218 necesarios para controlar la Cámara de Representantes. Vance cerró su mensaje con un llamado a canalizar el enojo de la base. “A quienes están enojados y quieren decir ‘se los dije’: tienen razón, nos lo dijeron”. Con la información disponible, es claro el vicepresidente no solo se dirigió a los votantes que se fueron, sino también a los que podrían acompañarlo en 2028.

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