El Obamacare se convierte en tema de campaña: Trump promete su fin y busca alternativas, mientras Biden dice que "no lo permitirá"

El expresidente explicó que aunque no logró ponerle fin a la legislación en el pasado, volverá a intentarlo si regresa a la Casa Blanca.

Donald Trump y Joe Biden reavivan la controversia sobre la Ley de Atención Médica Asequible, más conocida como Obamacare, con ambos lados utilizando la cuestión de la atención médica como una herramienta clave en su estrategia para las elecciones presidenciales de 2024.

Durante el fin de semana festivo por Acción de Gracias, el expresidente revivió sus llamados para derogar y reemplazar el Obamacare, si vuelve a ocupar la Casa Blanca. En una publicación de Truth Social, Trump expresó que está "buscando seriamente alternativas" a la ley de salud, y opinó que no haberla derogado durante su mandato en 2017 fue "un punto bajo para el Partido Republicano".

En su mensaje, Trump instó a no rendirse a pesar de los anteriores intentos fallidos de derogar la ley, recordando el momento crucial en 2017 cuando los republicanos estuvieron a un voto de derogarla, pero el fallecido senador John McCain se unió a los demócratas para mantener Obamacare.

Los costos de Obamacare están fuera de control y, además, no ofrece una buena asistencia sanitaria. Estoy buscando seriamente alternativas. Tuvimos un par de senadores republicanos que hicieron campaña durante 6 años en contra, y luego levantaron la mano para no terminarlo. Fue un punto bajo para el partido republicano, ¡pero nunca debemos rendirnos!”, expresó.

Biden responde

La respuesta del presidente Joe Biden no se hizo esperar e intentó utilizar las declaraciones de Trump a su favor de cara a las elecciones presidenciales. “Mi predecesor, una vez más –Dios lo ama– pidió recortes que podrían acabar con el seguro médico de decenas de millones de estadounidenses que reciben Medicaid. No se da por vencido. Pero adivinen qué, no permitiremos que estas cosas sucedan”, expresó.

Obamacare, el “peor” seguro para los enfermos

En 2010, cuando el entonces presidente Barack Obama promulgó su famosa ley de la salud, prometió que las personas con enfermedades preexistentes podrían acceder a un seguro médico asequible y de calidad. Sin embargo, algunos expertos creen que lo que ha ocurrido es completamente lo contrario.

El director del Centro Nacional de Análisis de Políticas (NCPA), John C. Goodman, y la senadora estatal de Kansas, Beverly Gossage, explicaron hace unos meses, que, aunque la ley hace que el seguro médico pueda ser beneficioso para algunas personas sanas, termina siendo perjudicial para aquellos con enfermedades preexistentes.

"Obamacare hace que el seguro médico sea lo mejor posible para los sanos y lo peor posible para los enfermos", dijeron. Según ellos, los planes de Obamacare tienen redes limitadas y pagan a los proveedores tarifas de Medicaid, lo que convierte a Obamacare en algo similar a Medicaid con un deducible alto.

Goodman y Gossage aseguran que el problema radica en que la ley fue creada por intereses especiales que al final terminan beneficiando a las compañías de seguros, a hospitales y a algunos médicos, en lugar de mejorar los servicios de salud para la población.

Senadora progresista reconoce aumento de precios

Elizabeth Warren, la senadora progresista que defendió en el pasado la legislación estrella de Obama, reconoció recientemente que los precios de Obamacare han aumentado.  En una carta, criticó que las aseguradoras de salud están "eludiendo el índice de pérdidas médicas (MLR) de Obamacare", causando el aumento de los medicamentos recetados, además de ganancias corporativas excesivas.