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ANÁLISIS

La dependencia tecnológica y militar de Europa: Starlink expone su debilidad estratégica

La responsable de política exterior de la UE, Kaja Kallas, lo admitió antes de la cumbre de Bruselas, a la que también asistió el presidente ucraniano Volodimir Zelenski: "Starlink es realmente necesario para Ucrania y, lamentablemente, a corto plazo Europa no puede sustituir esta capacidad".

Kaja Kallas, representante de la UE para Asuntos Exteriores

Kaja Kallas, representante de la UE para Asuntos ExterioresAFP.

Carlos Dominguez
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Las restricciones reportadas esta semana en el uso ucraniano de Starlink han obligado a los líderes de la Unión Europea (UE) a reconocer una realidad incómoda, pues Europa no puede sustituir a corto plazo una tecnología estadounidense que resulta esencial para la defensa de Ucrania.

Europa habla de autonomía, pero depende de EEUU

La responsable de política exterior de la UE, Kaja Kallas, lo admitió antes de la cumbre de Bruselas, a la que también asistió el presidente ucraniano Volodimir Zelenski: "Starlink es realmente necesario para Ucrania y, lamentablemente, a corto plazo Europa no puede sustituir esta capacidad".

Las palabras de Kallas llegan después de que Kiev denunciara ralentizaciones en el sistema, mientras Ucrania emplea Starshield, la versión militar de Starlink, para comunicaciones de combate, ataques de medio alcance y drones interceptores.

Kallas admitió que la Agencia Europea de Defensa ha identificado las "capacidades críticas" que Europa carece y que debe desarrollar lo antes posible. Por su parte, el primer ministro letón, Andris Kulbergs, afirmó: "Starlink es la clave para que Ucrania pueda luchar o contraatacar".

Asimismo, el primer ministro neerlandés, Rob Jetten, declaró que el jueves había hablado con el presidente francés, Emmanuel Macron, sobre "cómo nosotros, como europeos, podemos ofrecer más servicios de este tipo en un futuro no muy lejano".

La UE apuesta por IRIS²

La UE impulsa alternativas propias como Govsatcom, un programa puente ya operativo desde 2026 que agrupa y comparte capacidades de satélites gubernamentales existentes de varios países miembros, y la futura constelación IRIS², su red soberana de comunicaciones por satélite diseñada para ofrecer conectividad segura e independiente.

Los primeros lanzamientos de IRIS² están previstos para 2029, con servicios que se irán activando de forma progresiva a partir de ese año y plena operatividad hacia 2030. Mientras tanto, Europa seguirá dependiendo en gran medida de tecnología estadounidense como Starlink para comunicaciones de alta capacidad y baja latencia, especialmente en usos militares.

La tecnología estadounidense marca la diferencia

El episodio confirma que la innovación privada estadounidense sigue siendo un pilar de la seguridad occidental. SpaceX ha desarrollado una red satelital que Europa, a pesar de años de discursos sobre la "autonomía estratégica", no ha logrado replicar.
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Elon Musk aclaró el miércoles en X que cualquier interrupción no depende de su empresa, sino del Gobierno de EEUU: "Cualquier límite de velocidad o de uso lo decide el Ejército estadounidense y, en última instancia, el presidente". Es decir, Starshield es una capacidad de defensa estadounidense, no un botón privado que Musk pueda activar o desactivar a su antojo.
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​El ministro de Defensa británico, Wes Streeting, reveló que abordó el tema de Starlink con su homólogo estadounidense, Pete Hegseth, este jueves. "En el Reino Unido aún no tenemos claro qué ha ocurrido ni por qué se produjo la interrupción del servicio. Pero me tranquiliza, y así me lo ha asegurado directamente el secretario Hegseth, que el servicio se ha restablecido", declaró a la BBC este viernes.

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