¿Subsidios para Hollywood? Los incentivos fiscales de Newsom con el dinero de los contribuyentes
El gobernador de California otorgó beneficios tributarios a 35 producciones cinematográficas, incluidas películas de grandes estudios.

Una réplica del cartel de Hollywood para una película (Archivo)
El gobernador demócrata de California, Gavin Newsom, anunció una nueva ronda de incentivos fiscales para 35 producciones cinematográficas, una medida que ha generado críticas por el uso de recursos públicos para beneficiar a grandes estudios de Hollywood.
Según informó The Center Square, en un artículo publicado por Just the News, entre los proyectos beneficiados figuran Michael 2, secuela de la película biográfica sobre Michael Jackson, Last Friday, de New Line Cinema, y una nueva producción de Paramount Pictures. Del total, 28 corresponden a películas independientes.
El programa permite a las productoras reducir sus obligaciones tributarias a cambio de desarrollar proyectos en California. Su límite anual fue ampliado de 330 millones a 750 millones de dólares para incentivar los rodajes y evitar que la industria traslade sus operaciones a otros estados o países.
¿Herramienta para atraer inversiones y preservar puestos de trabajo?
De acuerdo con un comunicado oficial del Gobierno de California, las nuevas producciones generarían 1.080 millones de dólares en gastos de producción y 5.453 empleos para actores y personal técnico. Newsom defendió la iniciativa como una herramienta para atraer inversiones y preservar puestos de trabajo.
Sin embargo, economistas consultados por The Center Square cuestionaron el costo de la política. Wayne Winegarden, del Pacific Research Institute, sostuvo que la necesidad de ofrecer subsidios evidencia la falta de competitividad de California, mientras que Schuyler Moore, abogado especializado en entretenimiento, advirtió que el programa termina favoreciendo principalmente a los grandes estudios, en lugar de a las productoras independientes.
El debate se centra en si los beneficios económicos y laborales justifican los ingresos fiscales que el estado deja de recaudar. Mientras la Administración Newsom defiende los incentivos como una inversión para recuperar la actividad cinematográfica, sus críticos consideran que trasladan parte del costo de las producciones privadas a los contribuyentes.