Christa Pike despierta tras sobrevivir a un intento fallido de ejecución en Tennessee: "Está consciente y habla"
Aunque su pronóstico es reservado, sus abogados señalaron que esperan una "larga" recuperación.

(Voz / Christian Camacho)
Christa Pike, una mujer de 50 años condenada a muerte en Tennessee, recuperó la conciencia y comenzó a hablar después de sobrevivir a dos dosis de inyección letal, según informaron este martes sus abogados. De acuerdo con su equipo legal, Pike sufrió “daños graves” en los brazos y permanece esposada y atada a una cama de hospital. Aunque su pronóstico es reservado, señalaron que esperan una "larga" recuperación.
Contra todo pronóstico, Christa Pike está consciente, habla y sigue recibiendo atención médica de emergencia. A pesar de las graves lesiones que sufrió en los brazos, sigue esposada y encadenada a la cama. Su recuperación no tiene precedentes desde el punto de vista médico. (...) Estamos inmensamente agradecidos con los socorristas y el equipo médico del hospital, quienes trataron a Christa como a un ser humano y le han brindado una atención excepcional”, expresó su equipo legal en un comunicado.
“También queremos agradecer a las miles de personas de todo el mundo que enviaron mensajes ofreciendo oraciones y apoyo para Christa", añadió.
Tras el intento fallido de ejecución, sus abogados renovaron su pedido al gobernador del estado, Bill Lee, para que conmute la pena de muerte por cadena perpetua, argumentando que el Estado no debería intentar ejecutarla nuevamente. Lee ya había rechazado una solicitud de clemencia presentada previo al procedimiento
La noticia llega apenas un día antes de que el equipo de Pike deba comparecer ante un tribunal estatal de Nashville para una audiencia relacionada con su pedido de preservar las pruebas del fallido procedimiento de ejecución.
El caso de Christa Pike
Pike fue condenada a muerte por el asesinato en primer grado de Colleen Slemmer, una compañera de 19 años del programa Job Corps, ocurrido en Knoxville en 1995. Según los registros judiciales, ella y sus cómplices llevaron a Slemmer a una zona apartada y la sometieron durante entre 30 minutos y una hora a una agresión que incluyó golpes, cortes y heridas con objetos contundentes.
Para imponer la pena de muerte, el jurado determinó que el asesinato había sido “especialmente atroz, cruel” y que involucró tortura o abuso físico grave más allá de lo necesario para causar la muerte, una de las circunstancias agravantes contempladas por la ley de Tennessee.
Tras pasar más de 30 años tras las rejas, su ejecución se fijó para el pasado 30 de septiembre y el procedimiento tuvo lugar en la Institución de Máxima Seguridad Riverbend, en Nashville. Allí, las autoridades utilizaron un protocolo de inyección letal basado en la droga pentobarbital.
Según documentos presentados por sus abogados, Pike recibió dos dosis del fármaco, pero continuó mostrando signos de vida. Testigos presentes en la cámara de ejecución dijeron que seguía respirando y que incluso se escuchaba su respiración durante el procedimiento. Finalmente, la ejecución fue suspendida y Pike fue trasladada a un hospital.
La defensa sostiene que la administración de los medicamentos provocó graves lesiones en sus brazos. Sin embargo, el Departamento de Correcciones afirmó que sus funcionarios siguieron todos los pasos del protocolo de ejecución aprobado por el estado y que el fármaco utilizado había demostrado ser efectivo.
Posteriormente, el gobernador Lee ordenó una revisión independiente para determinar qué ocurrió durante el procedimiento y suspendió las ejecuciones previstas en Tennessee para el resto de 2026.