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Tras un vaivén judicial de última hora, Tennessee podrá ejecutar a una mujer condenada por un brutal asesinato en 1995, la primera en el estado desde 1819

El crimen por el que Pike está condenada ocurrió en 1995, cuando ella tenía 18 años. Junto a su novio de entonces, Tadaryl Shipp, y una tercera persona, Shadolla Peterson, golpeó, pateó y apuñaló hasta la muerte a Colleen Slemmer, su compañera de 19 años en un programa de formación laboral en Knoxville.

(Voz / Christian Camacho)

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Emmanuel Alejandro Rondón

Christa Pike, de 50 años, volvió a quedar en el camino hacia su ejecución después de que la Corte Suprema anulara el miércoles por la noche una suspensión de último momento que había frenado temporalmente el proceso. De confirmarse, Pike se convertirá en la primera mujer ejecutada en Tennessee desde 1819.

El fallo del máximo tribunal llegó apenas horas después de que la Corte de Apelaciones del Sexto Circuito emitiera una suspensión "hasta nuevo aviso", mientras evaluaba mociones presentadas tanto por los abogados de Pike como por la Oficina del Fiscal General de Tennessee. El estado apeló de inmediato a la Corte Suprema, que terminó dándole la razón en una decisión que, según reportó Fox News, generó la disidencia de las juezas Sonia Sotomayor, Elena Kagan y Ketanji Brown Jackson.

Sotomayor sostuvo que el Sexto Circuito debería haber tenido tiempo para analizar el recurso legal pendiente de Pike antes de que avanzara la ejecución. "En los casos de pena capital, la apreciación de nuestra propia falibilidad, y el respeto por el criterio de un tribunal de apelaciones, exigen cautela antes de actuar de manera irreversible", escribió.

El crimen por el que Pike está condenada ocurrió en 1995, cuando ella tenía 18 años. Junto a su novio de entonces, Tadaryl Shipp, y una tercera persona, Shadolla Peterson, golpeó, pateó y apuñaló hasta la muerte a Colleen Slemmer, su compañera de 19 años en un programa de formación laboral en Knoxville. Según documentos judiciales citados por Fox News, la propia Pike reconoció que el ataque se extendió entre media hora y una hora.

El expediente del caso detalle que Pike acusaba a Slemmer de intentar "quedarse con su novio" y de "hablar de más". Un día antes del homicidio, admitió ante otra compañera que quería matarla porque "ese día se sentía mala". Para ejecutar el crimen, llevó consigo una cuchilla y un cuchillo de carnicero, y junto a sus cómplices engañó a la víctima con la excusa de ir a buscar marihuana a un parque cercano.

Una vez ahí, Pike la derribó a golpes. Cuando Slemmer intentó escapar, con éxito momentáneo, Shipp, el novio de la acusada, la sujetó mientras Pike seguía cortándola con la cuchilla. La amordazaron con una liga para el cabello mientras ella suplicaba por su vida. Shipp, además, le talló pentagramas en la cara y en el pecho.

Durante el juicio, el psiquiatra forense William Bernet declaró que el asesinato contenía "elementos satánicos", pero que también encajaba con lo que describió como un fenómeno de "agresión colectiva", en el que un grupo se excita emocionalmente hasta terminar envuelto en un crimen gravemente violento. Otro perito, Eric Engum, dijo que a Pike se le había diagnosticado un trastorno límite de la personalidad "muy severo", además de dependencia al cannabis y depresión, aunque descartó que tuviera daño cerebral o algún cuadro de inimputabilidad.

El expediente judicial detalla, además, que Pike no mostró remordimiento de su acto, pues se quedó con un fragmento del cráneo de la víctima como trofeo y lo mostró después en la escuela, relatando cómo Slemmer les había rogado que se detuvieran.

Según Fox News, también le contó a una amiga que había cortado del a la víctima cuello varias veces y que luego le había aplastado la cabeza con una piedra; a otra compañera le mostró sus zapatillas manchadas de sangre, y al día siguiente llevó el fragmento del cráneo a la hora del desayuno.

Ni Shipp ni Peterson recibieron la pena capital. Shipp era menor de edad al momento del crimen, lo que lo dejaba fuera del alcance de una condena a muerte, mientras que Peterson terminó declarando a favor de la fiscalía.

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