Nueva York declara emergencia por desastre ante el aumento de casos de sarampión
La orden ejecutiva amplía de manera inmediata el grupo de profesionales autorizados para administrar vacunas contra el sarampión e incorpora a paramédicos, proveedores avanzados de servicios médicos de emergencia, farmacéuticos y parteras. Además, permite que los enfermeros puedan ordenar pruebas para detectar la enfermedad.

Un centro de salud en Lubbock, Texas/ Ronald Schemidt
La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, declaró una emergencia por desastre en el estado debido al aumento de casos de sarampión en zonas rurales de Nueva York y estados vecinos, una medida que busca reforzar la respuesta sanitaria frente al brote.
La orden ejecutiva amplía de manera inmediata el grupo de profesionales autorizados para administrar vacunas contra el sarampión e incorpora a paramédicos, proveedores avanzados de servicios médicos de emergencia, farmacéuticos y parteras. Además, permite que los enfermeros puedan ordenar pruebas para detectar la enfermedad.
“Después de revisar los últimos datos sobre los casos de sarampión en el estado de Nueva York, declaro una emergencia por desastre estatal para fortalecer nuestros esfuerzos para enfrentar esta enfermedad”, afirmó Hochul. La gobernadora añadió que las medidas buscan aumentar el número de profesionales que pueden vacunar y realizar pruebas.
De acuerdo con el Departamento de Salud de Nueva York, hasta el 3 de octubre se habían confirmado 108 casos de sarampión en el estado durante este año: siete en la ciudad de Nueva York y 101 en el resto del estado.
Desde el 15 de julio, las autoridades han registrado 92 casos entre comunidades rurales con bajos niveles de inmunización en 18 condados. Durante ese periodo, los departamentos de salud locales administraron más de 1.000 dosis de la vacuna triple vírica MMR en distintas zonas rurales del estado.
El comisionado del Departamento de Salud de Nueva York, Dr. James McDonald, respaldó la decisión de Hochul y señaló que los equipos estatales trabajan con los departamentos de salud locales y socios regionales para rastrear y contener el brote. También instó a los neoyorquinos a comprobar su estado de vacunación y proteger a sus familias.
El estado mantiene además labores de investigación epidemiológica, rastreo de contactos, pruebas de laboratorio, suministro de vacunas y campañas comunitarias de información. Entre las herramientas implementadas figura un panel de seguimiento del sarampión, que permite consultar los riesgos sanitarios locales y aumentar la concienciación sobre la enfermedad.
Recomendaciones ante el brote
El Departamento de Salud recomienda a los neoyorquinos comprobar que sus vacunas contra el sarampión, las paperas y la rubéola estén al día. También aconseja a quienes vayan a viajar dentro o fuera de Estados Unidos que estén completamente vacunados contra el sarampión antes de partir.
La vacuna MMR constituye, según las autoridades sanitarias estatales, la principal protección contra la enfermedad. Una dosis ofrece un 93% de protección, mientras que dos dosis alcanzan el 97%.