Voz media US Voz.us

ANÁLISIS

Alito alerta sobre el futuro de la Corte Suprema: "Hay un esfuerzo concertado por intimidar al tribunal"

El magistrado admitió que le "preocupa la escalada de la retórica pública en general, y lo que dicen las personas en puestos importantes sobre la Corte Suprema en su conjunto y sobre los jueces en particular". También advirtió del "efecto a largo plazo de eso sobre la reputación del tribunal".

Los magistrados de SCOTUS Samuel Alito Jr., Clarence Thomas y Brett Kavanaugh, junto con el presidente del tribunal, John Roberts

Los magistrados de SCOTUS Samuel Alito Jr., Clarence Thomas y Brett Kavanaugh, junto con el presidente del tribunal, John RobertsAFP.

Carlos Dominguez
Publicado por

El magistrado Samuel Alito ha advertido que está "preocupado" por el futuro de la Corte Suprema (SCOTUS) debido a lo que describe como un nivel extremo de retórica pública y presión política en torno a sus sentencias. 

En una entrevista concedida a Fox News Sunday con motivo de la promoción de su nuevo libro So Ordered: An Originalist’s View of the Constitution, the Court, and Our Country ("Así se ordena: la visión originalista de la Constitución, la Corte y nuestro país"), Alito afirmó que "ha habido un esfuerzo concertado por intimidar al tribunal, y a los magistrados que lo integran". 

Según Alito, el fin es de intentar "influir" en ellos para que decidan los casos de manera diferente a como los han venido decidiendo. 

La presión de Trump y de otros actores políticos

La presión pública sobre la SCOTUS se ha intensificado, en particular la del presidente Trump, que ha opinado de forma reiterada sobre cómo debería resolver el tribunal asuntos que van desde los aranceles hasta la ciudadanía por nacimiento. 

A finales de septiembre, Trump cuestionó en Truth Social los fallos sobre aranceles y ciudadanía por nacimiento. "Lamentablemente, la Corte Suprema de Estados Unidos ha carecido del valor para hacer a América grande otra vez", escribió, y atribuyó a esas "decisiones defectuosas, políticas y ridículas" un costo de billones de dólares y un daño "para siempre a la forma en que se adquiere la ciudadanía.

En la entrevista, Alito aseguró que él y sus ocho compañeros, en un tribunal de mayoría conservadora, procuran ignorar las declaraciones de figuras públicas. Admitió, no obstante, que le "preocupa la escalada de la retórica pública en general, y lo que dicen las personas en puestos importantes sobre la Corte Suprema en su conjunto y sobre los jueces en particular". También advirtió del "efecto a largo plazo de eso sobre la reputación del tribunal".

Alito sobre la filtración de Dobbs

El magistrado volvió a referirse al episodio de mayo de 2022, cuando Politico publicó el borrador de la opinión mayoritaria en Dobbs v. Jackson Women's Health Organization, el fallo que meses después eliminó el derecho constitucional al aborto reconocido en Roe v. Wade.

La filtración, sin precedente en la historia reciente del tribunal, sigue sin un responsable oficial. El magistrado reiteró que tiene una idea de quién pudo hacerlo, aunque no se considera en condiciones de identificarlo.

"Tengo una opinión, pero la evidencia disponible en este momento no es lo bastante sólida como para que el tribunal, o yo, digamos que esta es la persona responsable", afirmó.

Barrett alerta en el Congreso

La magistrada conservadora de la Corte Suprema Amy Coney Barrett, nombrada por Donald Trump, advirtió a mediados de julio ante el Congreso de que el repunte de amenazas contra ella y sus compañeros está traspasando cada vez más la frontera de lo profesional para irrumpir en su vida privada y familiar. En una comparecencia ante una subcomisión de asignaciones de la Cámara, recordó que hace unos años tuvo que volver a casa con un chaleco antibalas, una experiencia que le resultó difícil de explicar a su hijo de 12 años.

"No esperaba que prestar este servicio me pusiera en la situación de tener que explicar a mis hijos qué es un chaleco antibalas y por qué tenía que llevarlo", dijo. Junto a la magistrada Elena Kagan, Barrett abogó por aumentar la partida de seguridad para los miembros del máximo tribunal, en un contexto en el que jueces de todo el país están registrando un incremento de amenazas violentas y actos de intimidación. 

Un Corte dividida entre su rol jurídico y su imagen pública

Más allá de las polémicas concretas, Alito defendió el papel histórico de la Corte Suprema. "No siempre [SCOTUS] ha hecho lo correcto, pero en conjunto ha sido fundamental para proteger nuestra estructura constitucional y los derechos de todos los estadounidenses", afirmó. 

Con el nuevo término judicial ya en marcha y casos de gran calado sobre armas, ciudadanía, aborto y poder presidencial, las advertencias de Alito reflejan una inquietud de fondo. La de un tribunal que, pese a su mayoría conservadora y a sus victorias jurídicas, se siente cada vez más bajo asedio político y con su legitimidad pública erosionada.

"No tuvimos que dar nuestro consentimiento para ser nombrados", afirmó Alito. "No estamos obligados a quedarnos. Siempre podemos dimitir".

El presidente republicano George W. Bush nombró a Alito para la Corte  Suprema en 2005 para sustituir a la magistrada Sandra Day O'Connor, y el Senado aprobó su nombramiento tras un largo proceso en 2006.

La peor imagen de la Corte desde 1972

Tradicionalmente se considera que la Corte está por encima del ruido y de la contienda de la política estadounidense, pero los sondeos recientes muestran que es cada vez más impopular y que despierta menos confianza. 

Una encuesta de Gallup publicada la semana pasada señaló que la opinión de los estadounidenses sobre la institución es la menos favorable desde que la organización comenzó a medirla, en 1972. 

Solo el 34 % de los adultos de Estados Unidos aprueba la labor de la Corte, prácticamente sin cambios respecto del mínimo histórico del 33 % registrado en julio, según Gallup.

Recomendaciones

tracking