Kasparov y Ponomarev: quiénes eran los objetivos de la red rusa que planeaba asesinatos en EEUU
Las autoridades estadounidenses habrían advertido este verano al excampeón mundial de ajedrez Garry Kasparov y al exdiputado Ilya Ponomarev de planes para asesinarlos. El Departamento de Justicia había mantenido en secreto la identidad de las víctimas.

Garry Kasparov, excampeón mundial de ajedrez y destacado opositor al Kremlin
El excampeón mundial de ajedrez y destacado opositor al Kremlin Garry Kasparov y el exdiputado ruso Ilya Ponomarev estaban entre los disidentes que una red vinculada a los servicios de inteligencia rusos pretendía asesinar en suelo estadounidense, según una investigación publicada por El Mundo.
La información aporta ahora nombres a una trama que el Departamento de Justicia estadounidense hizo pública a mediados de septiembre, cuando acusó a cinco personas de integrar una red que supuestamente realizaba labores de vigilancia y organizaba asesinatos por encargo contra opositores rusos dentro y fuera de Estados Unidos.
Hasta ahora, la Fiscalía estadounidense había identificado a los objetivos únicamente como víctimas, sin revelar sus identidades. En la acusación, las autoridades detallaron que uno de ellos había sido vigilado en Washington y que los responsables llegaron a ofrecer 40.000 dólares por su asesinato.
Kasparov habría recibido protección especial
Según El Mundo, las autoridades estadounidenses comunicaron durante este verano a Garry Kasparov que era objetivo de un plan para asesinarlo y le proporcionaron protección especial.
Kasparov, fundador junto con otros opositores del Free Russia Forum, vive fuera de Rusia desde 2013. El diario señala que fuentes de su entorno confirmaron que las autoridades de EEUU le habían advertido directamente del peligro.
El antiguo campeón mundial de ajedrez lleva más de dos décadas enfrentándose políticamente al Kremlin. Tras el inicio de la invasión a gran escala de Ucrania, Rusia lo incluyó en su registro de 'agentes extranjeros' y posteriormente en su lista de 'terroristas y extremistas'. Este año, además, Moscú lo colocó en búsqueda internacional, según recoge el medio español.
Ponomarev, otro de los objetivos
El segundo nombre señalado por la investigación es Ilya Ponomarev, antiguo diputado de la Duma rusa que en 2014 fue el único legislador que votó contra la anexión de Crimea.
Ponomarev abandonó Rusia y posteriormente se estableció en Ucrania. Tras la invasión rusa a gran escala, se incorporó a la defensa territorial ucraniana y ha impulsado diferentes organizaciones opositoras al Gobierno de Vladimir Putin.
De acuerdo con El Mundo, Ponomarev mantiene también una vivienda y una oficina en Washington. Una persona reclutada por la supuesta red rusa habría fotografiado y grabado dos ubicaciones vinculadas a la denominada 'Víctima Número 1' de la acusación estadounidense. El periódico vincula ese objetivo con Ponomarev.
La persona encargada de la vigilancia debía obtener imágenes recientes desde diferentes ángulos y demostrar su autenticidad mediante gestos previamente acordados ante la cámara. La red habría pagado entre 1.000 y 1.500 dólares por las tareas de reconocimiento.
El plan de asesinato no llegó a ejecutarse después de que la persona reclutada se negara a participar en la siguiente fase.
Kara-Murza, otro posible objetivo
Kara-Murza fue liberado de una prisión rusa en 2024 como parte de un amplio intercambio de prisioneros entre Rusia y países occidentales. El opositor ha denunciado haber sido envenenado en dos ocasiones.
La acusación del Departamento de Justicia tampoco identifica públicamente a otro objetivo que habría sido localizado en Vilna, Lituania, donde los integrantes de la red ofrecieron supuestamente unos 25.000 dólares por un asesinato. El texto menciona como posibles objetivos al opositor Ivan Tyutrin, cofundador del Free Russia Forum junto con Kasparov, y al activista baskir Ruslan Gabbasov, aunque el expediente judicial no permite determinar cuál de ellos era la víctima concreta.
Una trama ya acusada por Washington
Como informó previamente VOZ, el Departamento de Justicia imputó a cinco personas —dos ciudadanos rusos, dos cubanos y un venezolano— por supuestamente trabajar para una red al servicio de los servicios de inteligencia de la Federación Rusa.
La Fiscalía sostiene que la organización, activa al menos desde 2024, reclutaba personas para vigilar a opositores, realizar sabotajes y organizar asesinatos en Estados Unidos y Europa. Los cinco acusados permanecen prófugos.
La acusación oficial no identifica a Kasparov, Ponomarev ni Kara-Murza como víctimas. La vinculación de sus nombres con los planes procede de la investigación publicada por El Mundo y de fuentes cercanas a los opositores citadas por ese diario.