El inmigrante venezolano arrestado por ICE en Austin enfrenta ahora un cargo federal: qué dice la acusación
En caso de ser declarado culpable, Wilber Rafael Garcés Pérez podría recibir una pena de hasta 20 años de prisión.

Todd Blanche, fiscal general/ Andrew Leyden
Wilber Rafael Garcés Pérez, el inmigrante venezolano que recibió un disparo durante un operativo de inmigración del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en Austin, Texas, fue formalmente acusado de agredir y resistirse a un agente federal. En caso de ser declarado culpable, podría recibir una pena de hasta 20 años de prisión.
El episodio ocurrió el domingo 20 de septiembre en Austin, cuando un agente de ICE disparó e hirió a Garcés Pérez. Desde el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) sostienen que los agentes intentaban detenerlo porque tenía una orden final de deportación y que el venezolano se resistió, aceleró para escapar y golpeó con su vehículo a uno de los agentes.
Tras el tiroteo, Garcés Pérez permaneció bajo custodia de ICE y fue trasladado a un centro de detención en Pearsall, Texas. Su abogada afirma que todavía tiene la bala alojada en el cuerpo y necesita atención médica, mientras que DHS señala que está recibiendo el tratamiento correspondiente.
Just The News
El DHS sigue de cerca la caravana de migrantes que viaja desde Honduras hacia Estados Unidos
Misty Severi
Sociedad
De la orden verbal al desmentido y la corrección: así fue el confuso fin de semana de ICE con los arrestos a inmigrantes sin antecedentes
Emmanuel Alejandro Rondón
Garcés Pérez compareció este martes ante un tribunal federal por el cargo federal en su contra. Además, tiene prevista otra audiencia migratoria este miércoles, mientras continúa el proceso relacionado con su deportación.
La denuncia criminal, presentada el lunes ante un tribunal federal del Distrito Oeste de Texas, coincide con la versión presentada por el DHS. Afirma que Garcés Pérez utilizó su vehículo para escapar de los agentes y que el espejo lateral del lado del conductor golpeó a uno de ellos en el torso. Después de una breve persecución, el mismo agente afirmó que el venezolano volvió a intentar embestirlo, por lo que abrió fuego.
El texto también recoge la versión de Garcés Pérez, quien reconoció ante los investigadores que se marchó del lugar, pero negó haber intentado atropellar a los agentes. Según su relato, un vehículo de ICE chocó contra el suyo durante la persecución y posteriormente uno de los agentes le disparó. El documento señala además que el agente que efectuó el disparo no llevaba una cámara corporal. El otro funcionario sí tenía una, pero la apagó durante la persecución, antes de que se produjera el tiroteo.