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VOZ

Un terremoto de magnitud 7,0 en el Tíbet deja al menos 16 muertos y más de 300 viviendas destruidas mientras China lanza una operación de rescate a gran escala

El epicentro del sismo, que se registró a las 10:33 pm (hora local), se localizó a aproximadamente 118 millas al este-noreste de Nagqu y a unas 242 millas al noreste de Lhasa, indicó el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).

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Carlos Dominguez
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Un terremoto de magnitud 7,0 sacudió la noche del jueves una remota zona del Tíbet, en el suroeste de China, y dejó al menos 16 muertos y decenas de heridos. Pekín ordenó un despliegue de emergencia "a toda máquina" mientras los equipos de rescate buscaban supervivientes entre más de 300 viviendas derrumbadas o dañadas.

El seísmo y los daños

El epicentro del sismo, que se registró a las 10:33 pm (hora local), se localizó a aproximadamente 118 millas al este-noreste de Nagqu y a unas 242 millas al noreste de Lhasa, indicó el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).

Según la agencia estatal china Xinhua, citada por AFP, 339 viviendas se derrumbaron o resultaron dañadas, junto con al menos 20 establos. Más de 12.000 residentes fueron evacuados y las autoridades reportaron cortes de electricidad y telecomunicaciones en la capital del condado.

Las cifras de heridos han ido variando a medida que avanzan los equipos de rescate: Xinhua llegó a informar de 76 lesionados, 11 de ellos graves, mientras otros medios oficiales citaron 54 o 65 heridos. El saldo de fallecidos se mantenía en 16 en las últimas actualizaciones.

Una operación de rescate a gran altitud

El presidente chino, Xi Jinping, ordenó "esfuerzos totales" para buscar supervivientes, atender a los heridos y reducir al mínimo las víctimas. Xinhua señaló que el seísmo causó "bajas significativas" en una zona de gran altitud y bajas temperaturas, factores que complican tanto el rescate como el alojamiento de los desplazados.

Las autoridades movilizaron a cientos de bomberos, policías y militares, con perros adiestrados y maquinaria para rastrear escombros. El Cuerpo Nacional de Rescate contra Incendios envió 350 efectivos y 83 vehículos, mientras la brigada municipal de rescate desplegó 25 vehículos y 110 personas.

Pekín destinó 50 millones de yuanes —unos 7,5 millones de dólares— a ayuda de emergencia, además de otros 30 millones para la recuperación. Entre los suministros enviados figuran 1.000 viviendas prefabricadas, 3.239 tiendas de campaña, camas plegables y mantas.

Un territorio de difícil verificación

El Tíbet permanece en gran medida cerrado a la prensa extranjera, por lo que las cifras oficiales de Pekín constituyen, por ahora, la principal fuente disponible sobre víctimas, daños y respuesta de emergencia. Las autoridades chinas han activado una respuesta de desastre de nivel II y advierten de que los datos pueden cambiar cuando los equipos alcancen comunidades más aisladas.

China es un país sísmicamente activo. En enero de 2025, un terremoto en el condado de Tingri, también en el Tíbet, dejó al menos 126 muertos. El seísmo de 2008 en la provincia de Sichuan provocó alrededor de 90.000 muertos o desaparecidos, según las cifras oficiales.

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