EEUU retira todos sus bombarderos B-1 de la base británica de Fairford tras el presunto complot terrorista frustrado contra las instalaciones
La decisión llega una semana después del arresto de seis sospechosos por un presunto ataque a la base que, según autoridades de ambos países, fue frustrado.

Los bombarderos estratégicos de la Fuerza Aérea B-52H Stratofortress, B-2 Spirit y B-1B Lancer
Estados Unidos sacó a todos sus bombarderos B-1 de la base aérea de la RAF en Fairford, en el Reino Unido, por preocupaciones de seguridad ante presuntos complots terroristas contra las instalaciones, confirmaron funcionarios estadounidenses este domingo. Hasta hace poco había una docena de aviones estacionados ahí.
La base, al noroeste de Londres, era el punto desde el cual Washington lanzaba ataques con bombarderos contra Irán. Según reportó el Wall Street Journal, el Pentágono reconoció la salida en un comunicado, en el que indicó que "todos los bombarderos estadounidenses desplegados en la RAF Fairford fueron redesplegados a sus bases de origen en Estados Unidos" y que siguen listos para atacar desde territorio estadounidense. El Ministerio de Defensa británico declinó comentar.
La decisión llega una semana después del arresto de seis sospechosos por un presunto ataque a la base que, según autoridades de ambos países, fue frustrado. Cinco de ellos viajaron a Fairford en tres camionetas blancas que, según la policía británica, no llevaban explosivos pero sí combustible. Fueron detenidos después de que uno del grupo llamara a la policía para alertar sobre el plan. Un sexto hombre, con doble ciudadanía británica e iraní, fue arrestado días más tarde. Todos quedaron libres bajo fianza mientras continúa la investigación.
El WSJ reportó que funcionarios estadounidenses conocían un plan vinculado a Irán para atacar los aviones y matar a personal de la base. Según un alto funcionario, una rama de la Guardia Revolucionaria de Irán había reclutado a ciudadanos británicos para ejecutarlo, con varios pasos, entre ellos una maniobra de distracción en un barrio cercano. El primer ministro británico, Andy Burnham, habló de "fuertes indicios" de que Irán tuvo un papel. Teherán lo niega, y algunos funcionarios británicos dudan de lo sofisticado que era el ataque planeado.
Trump ya había dicho que los detenidos querían causar un daño serio a la base y cuestionó que el Reino Unido los liberara. "Yo no los habría liberado", afirmó.
La presencia estadounidense en Fairford es polémica en el Reino Unido, cuyo gobierno al principio se negó a permitir ataques contra Irán desde allí y luego cedió, con la condición de que fueran misiones defensivas. Tras el incidente, funcionarios de defensa británicos pidieron reforzar la protección de sus bases, sobre todo frente a drones, y Estados Unidos elevó los niveles de alerta en Lakenheath, donde tiene cazas F-35 y F-15E.