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Fracaso de la eliminación de la fianza en Nueva York: aumenta la criminalidad

A pesar de que la reforma no tuvo éxito en el estado imperial, otros estados como Illinois quieren aplicar la misma medida.

La libertad bajo fianza es uno de los pilares del procedimiento jurídico. Consiste en una garantía en dinero que entrega el acusado, y que le libera automáticamente de la prisión preventiva. De este modo, el acusado no tiene que estar en prisión, y el sistema judicial tiene una garantía de que acudirá al juzgado cuando sea requerido. 

Pero una parte de la sociedad es crítica con la fianza. Desde la izquierda se dice que supone una carga demasiado pesada sobre los pobres, que no pueden pagar las fianzas. De modo que la fianza crea un sistema judicial dual: una parte para quienes pueden permitirse salir de la cárcel bajo fianza, y otra parte que no puede. 

Reforma en Nueva York

El Estado de Nueva York quiso remediar esa situación eliminando la fianza. Pero al hacerlo, también ha eliminado algunos efectos positivos que se derivaban de que los juzgados siguieran exigiendo esa garantía en dinero para librar al reo de la prisión preventiva. Según un artículo de City Journal, la eliminación de la fianza ha aumentado la criminalidad en el estado. 

El autor del artículo comienza por destacar que se han conocido datos nuevos que permiten empezar a apreciar los efectos de la eliminación de la fianza. A continuación, Charles Fain Lehman analiza los datos y encuentra que “los nuevos arrestos aumentaron después de la reforma de la fianza”. Ese aumento es “del orden de 3 a 5 puntos porcentuales”, pero este análisis subestima la reincidencia en las detenciones, por lo que el aumento de la criminalidad podría ser mayor. 

Otra de las conclusiones es que “las tasas de reincidencia de los delincuentes puestos en libertad antes de la reforma de la fianza solían rondar entre el 17% y el 18%”, pero que “en ese momento, las tasas de reaprehensión se establecieron en torno al 20% o el 21%, es decir, entre 3 y 4 puntos porcentuales más que antes de la reforma de la fianza”. No obstante, si asumimos que lo previsible es que las tasas de 2021 hubieran convergido con las de 2020, “entonces podemos esperar un aumento duradero de entre 5 y 9 puntos porcentuales en la reincidencia dentro de las regiones”.

Aumento de detenciones por delitos violentos

Charles Fain Lehman considera que “tal vez el aumento de la delincuencia señalado anteriormente se vea compensado por una reducción de la delincuencia futura, dados los efectos criminógenos a largo plazo de la cárcel”, pero reconoce que “algunos detenidos son delincuentes de carrera, para los que los beneficios de mantenerlos entre rejas superan casi con seguridad los costes criminógenos; otros no lo son”.

William J. Bratton y Rafael A. Mengual, en el diario The Wall Street Journal, han llegado a la misma conclusión

Según los datos publicados por la Oficina de Justicia Penal de la Alcaldía, el 19,5% de las detenciones totales y el 20,2% de los arrestos por delitos violentos fueron de sospechosos con casos abiertos en 2019. La reforma de la fianza de Nueva York entró en vigor al año siguiente, y esas tasas se dispararon al 24,4% y al 25,1%, respectivamente. Los delitos violentos en muchos de los distritos de la ciudad también aumentaron drásticamente.

El caso de Illinois

De hecho, una parte de la opinión pública, e incluso del Partido Demócrata, no está a favor de la reforma. El alcalde de Nueva York ha pedido que se elimine, hasta el momento sin éxito.

El caso del estado de Nueva York es muy relevante, porque la eliminación de la fianza es una de las medidas estrella de los progresistas en la lucha contra el crimen. El estado de Illinois va a adoptar esta medida, a pesar de que 100 de los 102 fiscales del estado se oponen.