"Cualquier anuncio vendrá directamente del presidente”: la Casa Blanca responde sobre los rumores de que Trump pondrá su nombre al salón de baile
El proyecto es una modernización largamente esperada. La secretaria de Prensa Karoline Leavitt recordó que "casi todos los presidentes han hecho renovaciones".

La remodelación del Ala Este de la Casa Blanca, preludio de la construcción del gran salón de baile financiado por el presidente Donald Trump
La remodelación del Ala Este de la Casa Blanca, donde las excavadoras están trabajando para dar paso a un ambicioso salón de baile de 90.000 pies cuadrados, ha desatado una tormenta de críticas a la Administración Republicana.
Este viernes, la tormenta mediática gira en torno a un rumor que ha encendido las redes: sobre si el presidente Donald Trump pondrá su propio nombre al salón de baile, mientras los demócratas multiplican sus dardos contra la decisión del salón de baile del republicano.
Todo comenzó con un informe de ABC News que citaba a supuestos funcionarios de alto nivel de la Administración afirmando que el espacio ya se refiere internamente como "El Salón de Baile del Presidente Donald J. Trump". El reporte, publicado el viernes por la tarde, avivó especulaciones sobre un posible anuncio inminente, especialmente tras el encuentro de Trump con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, donde el republicano mostró detalles dorados del proyecto en la Oficina Oval.
La Casa Blanca reacciona
La Casa Blanca no tardó en reaccionar. El portavoz Davis Ingle, en declaraciones a Fox News, señaló: "Cualquier anuncio sobre el nombre del salón de baile vendrá directamente del presidente Trump, y no a través de fuentes anónimas y no identificadas".
Por su parte, Trump, evadió la pregunta al respecto al señalar: "No entraré en eso ahora".
El millonario proyecto se financia enteramente con donaciones privadas de "patriotas generosos, grandes empresas estadounidenses y, por supuesto, yo mismo", como afirmó Trump.
Política
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Más críticas de los demócratas
La senadora Elizabeth Warren, de Massachusetts, escribió en Facebook: "¿Estás diciendo que el costo de la vida se está disparando? Donald Trump, no te oye por el ruido de las excavadoras demoliendo un ala de la Casa Blanca para construir un nuevo gran salón de baile".
De igual manera, Chelsea Clinton, hija del expresidente Bill Clinton, quien vivió en la Casa Blanca desde los 12 años, publicó en X: "La Casa Blanca se convirtió en mi hogar cuando tenía doce años. Siempre entendí que no era mi 'casa'; era la Casa del Pueblo. La eliminación del Ala Este no se trata solo de mármol o yeso; se trata de que el presidente Trump, una vez más, destroza nuestro patrimonio, mientras ataca nuestra democracia y el Estado de derecho".
The White House became my home when I was twelve years old. I always understood that it wasn’t my ‘house’; it was The People’s House. https://t.co/4nwSllGaRj
— Chelsea Clinton (@ChelseaClinton) October 23, 2025
The erasure of the East Wing isn't just about marble or plaster — it's about President Trump again taking a wrecking ball to our heritage, while targeting our democracy, and the rule-of-law.
— Chelsea Clinton (@ChelseaClinton) October 23, 2025
My piece in @USATODAY: https://t.co/4nwSllGIGR
Una modernización y un sueño hecho realidad
El proyecto es una modernización largamente esperada. La secretaria de Prensa, Karoline Leavitt, recordó que "casi todos los presidentes han hecho renovaciones".
En esa línea, un comunicado de la Casa Blanca desestimó las críticas y las señaló como "indignación fabricada" por "izquierdistas desquiciados y aliados de noticias falsas que se escandalizan por la visionaria incorporación del presidente Trump de un gran salón de baile financiado privadamente".