fbpx

Chicago registra nueve muertos y 58 heridos de bala en sólo un fin de semana

Dos niños, de 3 y de 10 años, han resultado heridos en sendos ataques con armas de fuego.

Chicago se ha convertido en una de las ciudades del país con más homicidios causados por disparos. En sólo un fin de semana, 58 personas han sido heridas de bala y 9 han muerto por ataques con armas de fuego.

The Chicago Sun-Times cuenta con una base de datos de homicidios que recopila información de las fuerzas del orden y se actualiza cada día. La lista muestra que 493 personas han sido asesinadas con distintos tipos de armas en la ciudad desde el 1 de enero de 2022 hasta el 20 de septiembre de 2022.

Fin de semana de terror con niños presentes

Desde viernes al domingo por la mañana 45 personas recibieron disparos, cinco de ellas fatalmente. El lunes, a primera hora del día, el número de heridos había aumentado a 58, causando cuatro muertes más.

CBS News explicó que hubo un gran aumento de la violencia el domingo por la tarde hasta llegar al punto de tener dos ataques con disparos casi al mismo tiempo: "Cinco hombres resultaron heridos y dos murieron durante dos tiroteos separados el domingo que ocurrieron con solo unos minutos de diferencia".

Medios locales señalan que la gravedad del terror vivido este finde semana - además del elevado número de homicidios- se debe a que dos niños resultaron heridos de bala sin tener alguna relación con los grupos que ocasionaron los disparos. Una niña de tres años se encontraba en el asiento trasero de un vehículo cuando alguien abrió fuego desde otro automóvil. Por otro lado, Un niño de tan sólo diez años también recibió un disparo el viernes por la noche mientras caminaba por la calle con su padre. El menor fue hospitalizado con una herida de bala en la pierna izquierda.

Políticas erróneas en la lucha contra la delincuencia

La gran cantidad de dinero que se destina a lucha contra la delincuencia en la ciudad parece no ser suficiente. Para el año 2023 el Ayuntamiento aprobó 53 millones de dólares -y opta a otros 113 millones de dólares de fondos federales- para atajar el problema. Sin embargo, el capital destinado a la reducción de la delincuencia no es el único elemento que hay que tener en cuenta para valorar la eficacia de las políticas públicas. Los programas a los que se destinan esos fondos son una pieza clave que demuestra su eficacia. En el caso de Chicago, estos planes en bajo la tutela de la alcaldesa, Lori Lightfoot que define la delincuencia de la siguiente forma:

La violencia está enraizada en décadas de racismo sistemático y de desinversión en nuestras comunidades. Para combatir todo eso, hemos dado unos pasos innovadores a fin de atender las consecuencias de la violencia tanto a corto plazo como a largo plazo.

Las palabras de Lightfoot más allá de ser de poca ayuda, llegan en un momento en el que la ciudad está hundida en una ola de criminalidad. En 2021, Chicago sufrió uno de sus años más mortíferos. Según datos de la policía, se contabilizaron más de 700 homicidios. Fue la primera vez que la oficina manejó tantos asesinatos desde el año 1994. La mayoría de las muertes y tiroteos se concentran en las zonas oeste y sur de la ciudad, que están fuertemente segregadas.