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California pide no cargar el coche eléctrico después de prohibir la venta de automóviles de gasolina

Las autoridades del Golden State pidieron a sus ciudadanos restringir el uso de electricidad por la ola de calor después de anunciar el fin de los vehículos de combustión.

California pidió no cargar el vehículo eléctrico apenas unos días después de prohibir la venta de nuevos automóviles de gasolina. El Operador de Sistema Independiente del estado (ISO) emitió una alerta en la que advirtió de posibles apagones en la red eléctrica consecuencia de la ola de calor en el oeste del país.

La Junta de Recursos Atmosféricos de California (CARB) votó la semana pasada la nueva normativa que obligará a que el 100% de los coches nuevos que se vendan en el estado en 2035 sean de los considerados cero emisiones. Una norma que obligará a que ya en 2026 el 35% de los coches nuevos vendidos en el estado no sean de gasolina. En 2028 serán el 51% y en 2030, el 68%. La medida contó con el apoyo incondicional del gobernador demócrata, el radical Gavin Newsom.

Sin embargo, apenas unos días después de aprobar la prohibición del coche de gasolina, el propio Newsom pidió a los ciudadanos de California que reduzcan su consumo de electricidad, especialmente por las tardes, para ahorrar energía y reducir el riesgo de apagones.

Curiosamente, cuando el gobernador Newsom inició su guerra contra el automóvil de gasolina puso como excusa la lucha contra la "crisis climática". Ahora que pide a los californianos no enchufar su vehículo eléctrico, volvió a emplear la misma coartada:

Este es el último recordatorio de lo real que es la crisis climática y de cómo está afectando a la vida cotidiana de los californianos.

Agenda política contra las evidencias

Los analistas y la industria del automóvil llevan meses alertando de la escasez de puntos de recarga eléctricos. La propia Comisión de Energía de California reconoció en junio que harían falta más de un millón de estaciones para cumplir los objetivos. Los fabricantes también alertaron de la falta de infraestructuras, materiales y problemas en las cadenas de suministro que pueden provocar graves problemas en el Golden State.

Pese a todo, la agenda política se impuso y ahora los californianos se quedarán sin vehículo de gasolina y sin la posibilidad de cargar su costoso automóvil eléctrico.